La Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de su Secretaría para el Cambio Climático, emitió una alerta sobre el impacto que una ola de calor extremo podría tener en la fase final del Mundial 2026, especialmente en Estados Unidos.
El informe señala que las temperaturas previstas elevarán el riesgo de estrés térmico para futbolistas, árbitros, personal operativo y miles de aficionados, por lo que la FIFA y el sindicato mundial de futbolistas ya evalúan la aplicación de protocolos extraordinarios para reducir los riesgos sanitarios.
El reporte fue presentado por el secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Simon Stiell, quien alertó que el torneo enfrenta uno de los mayores desafíos climáticos registrados en una Copa del Mundo.
De acuerdo con el documento, el incremento de las temperaturas coincide con la llegada de una ola de calor que impactará varias regiones de Estados Unidos durante los días decisivos del campeonato.
Uno de los principales indicadores utilizados por la ONU para evaluar el riesgo es la Temperatura de Globo de Bulbo Húmedo (WBGT, por sus siglas en inglés).
Este índice no solo mide la temperatura ambiente, sino que también incorpora factores como:
- Humedad relativa.
- Radiación solar.
- Velocidad del viento.
La combinación de estos elementos permite calcular el nivel real de estrés térmico al que está expuesto el cuerpo humano durante actividades físicas intensas.
Según el informe, las previsiones meteorológicas apuntan a que en varios encuentros se superarán los umbrales considerados seguros para atletas de alto rendimiento.
Al menos 26 partidos del Mundial se jugarían bajo condiciones de riesgo
La ONU detalló que 26 de los 104 partidos programados para el Mundial 2026 se disputan o se disputarán bajo condiciones catalogadas como de calor extremo.
Durante la fase de grupos, el organismo identificó 25 encuentros con niveles elevados de temperatura de bulbo húmedo, una situación que incrementó significativamente el riesgo de agotamiento por calor, deshidratación y golpes de calor entre jugadores y espectadores.
Más de 100 aficionados requirieron atención médica
El informe también documenta que los efectos de las altas temperaturas ya se hicieron presentes desde el inicio del torneo.
Durante la jornada inaugural, más de 100 aficionados necesitaron atención médica por padecimientos relacionados con el calor, mientras que cuatro personas fueron hospitalizadas debido a complicaciones derivadas de las elevadas temperaturas, las aglomeraciones y las condiciones registradas en los sistemas de transporte y en los alrededores de los estadios.
Estos datos refuerzan la preocupación sobre los riesgos que representan las condiciones climáticas extremas durante eventos deportivos masivos.
Estados Unidos enfrenta una intensa ola de calor que amenaza con romper récords de temperatura durante esta semana, incluido el feriado del 4 de julio, con sensaciones térmicas que podrían alcanzar los 46 °C en varias regiones del país. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió… pic.twitter.com/usVUmMr7Jv
— RADIO ELITE 99.7 FM (@RadioElite997) June 29, 2026
FIFA analiza protocolos para proteger a jugadores y aficionados
Ante el escenario planteado por la ONU, la FIFA y el sindicato mundial de futbolistas estudian la implementación de medidas adicionales para disminuir el impacto del calor durante los encuentros restantes del Mundial. Entre las acciones que se encuentran bajo análisis destacan:
- Implementar pausas obligatorias de hidratación (cooling breaks) cada 15 minutos.
- Extender el descanso del medio tiempo hasta 20 minutos.
- Priorizar la programación de partidos en horarios nocturnos, cuando las temperaturas sean menores.
- Reforzar los protocolos médicos y los puntos de hidratación dentro y fuera de los estadios.
Hasta el momento, estas medidas continúan en evaluación y no se ha confirmado su aplicación obligatoria para todos los partidos.
Cambio climático y deporte: un desafío creciente
El informe de la ONU subraya que el calentamiento global representa un desafío cada vez mayor para la organización de competencias deportivas internacionales.
Eventos con miles de asistentes, como la Copa Mundial de la FIFA, enfrentan nuevos riesgos asociados al incremento de las temperaturas, lo que obliga a las autoridades deportivas y sanitarias a reforzar los protocolos de prevención y respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos.
La evolución de las condiciones climáticas durante los próximos días será determinante para definir si la FIFA adopta medidas extraordinarias en la recta final del Mundial 2026.