El director general del Tren Maya, el general Manuel Jaime Ramírez, reconoció que el torneo mundialista de futbol no ha generado, hasta el momento, el flujo de turistas hacia la Península de Yucatán que el Gobierno federal había previsto como parte de la estrategia para impulsar el proyecto ferroviario y promover el turismo en el sureste del país.
Durante declaraciones públicas, el funcionario señaló que los visitantes internacionales que han llegado a México para asistir a los encuentros del Mundial se han concentrado principalmente en las ciudades sede de los partidos y, hasta ahora, no se ha registrado un desplazamiento significativo hacia destinos como Cancún, Mérida, Tulum, Campeche, Bacalar o Palenque mediante el sistema ferroviario.
El reconocimiento ocurre luego de que el Gobierno federal promoviera el Tren Maya como una de las principales obras de infraestructura turística del país y planteara que la celebración del Mundial representaría una oportunidad para mostrar los atractivos del sureste mexicano ante millones de visitantes nacionales y extranjeros.
De acuerdo con las declaraciones del director del proyecto, ni siquiera Cancún, considerado uno de los principales destinos turísticos de América Latina y la puerta de entrada a la región, ha registrado la afluencia que originalmente se esperaba como consecuencia del evento deportivo internacional. En ese contexto, también admitió que el servicio ferroviario de pasajeros no ha experimentado el incremento en la demanda que las autoridades contemplaban para este periodo.
Las expectativas oficiales contemplaban que una parte de los aficionados que viajaran a México para presenciar los partidos aprovecharían su estancia para recorrer otros destinos del país, particularmente la Península de Yucatán, utilizando el Tren Maya como medio de transporte para conectar diversos sitios turísticos, arqueológicos y culturales de la región. Sin embargo, ese comportamiento aún no se ha materializado.
El general Manuel Jaime Ramírez explicó que la expectativa institucional permanece vigente y confió en que, una vez concluida la etapa de partidos en las sedes mundialistas, una proporción de los visitantes decida extender su estancia en México y viaje hacia el sureste, lo que podría traducirse en un aumento de pasajeros para el sistema ferroviario durante las semanas posteriores.
El Tren Maya representa una de las obras emblemáticas del actual proyecto de infraestructura federal. Su construcción requirió una inversión pública superior a los 500 mil millones de pesos, de acuerdo con estimaciones oficiales derivadas de las ampliaciones presupuestales y los recursos asignados durante su desarrollo. El proyecto fue concebido con el objetivo de fortalecer la conectividad regional, impulsar el turismo, promover el desarrollo económico del sureste y facilitar el transporte de pasajeros y carga.

Desde su inauguración parcial y la posterior entrada en operación de sus distintos tramos, el Gobierno de México ha sostenido que el ferrocarril contribuirá a dinamizar la economía de la región mediante el incremento de visitantes nacionales e internacionales, así como la generación de empleos e inversiones asociadas a la actividad turística.
La realización del Mundial fue considerada por las autoridades como una oportunidad adicional para posicionar la infraestructura ferroviaria entre los turistas extranjeros. No obstante, las declaraciones del director del Tren Maya reflejan que, al menos durante el desarrollo de los encuentros deportivos, esa estrategia no ha producido los resultados esperados.
Las autoridades mantienen la expectativa de que el flujo turístico hacia el sureste aumente conforme avance el periodo vacacional y concluyan los compromisos deportivos, con la esperanza de que los aficionados aprovechen su permanencia en México para recorrer la Península de Yucatán y utilizar el Tren Maya como medio de transporte entre los principales destinos de la región. Hasta el momento, de acuerdo con lo reconocido por la dirección del proyecto, ese desplazamiento aún no se ha reflejado en los niveles de afluencia previstos.