Elementos de fuerzas federales detuvieron a Gilda “N”, hermana del exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), en cumplimiento de una orden de aprehensión por su presunta participación en el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita dentro de las investigaciones relacionadas con el caso Agronitrogenados.
La captura fue realizada por agentes de la Fiscalía General de la República (FGR), con el apoyo de personal de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y de la Secretaría de Marina (Semar), como parte de un operativo coordinado para ejecutar el mandamiento judicial emitido por una autoridad federal.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades, las investigaciones desarrolladas por la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y la Fiscalía Especializada de Control Competencial (FECOC) apuntan a que Gilda “N” presuntamente habría fungido como prestanombres de la empresa Tochos Holding Limited, una sociedad que, según la indagatoria ministerial, habría sido utilizada para ocultar operaciones relacionadas con actos de corrupción.

La carpeta de investigación sostiene que la imputada habría participado en un esquema de triangulación de recursos financieros que, de acuerdo con las autoridades, no contaba con una justificación económica o comercial válida. Asimismo, la FGR señala que la mujer se convirtió en beneficiaria de la citada empresa luego de recibir una cesión de derechos realizada por Emilio Lozoya, situación que presuntamente le permitió administrar recursos cuyo origen es investigado por las autoridades federales por considerar que podrían provenir de actividades ilícitas.
Tras su detención, Gilda “N” fue puesta a disposición del juez federal que la requería, quien será el encargado de determinar su situación jurídica durante las próximas diligencias procesales. Conforme al principio de presunción de inocencia establecido en la Constitución mexicana, la imputada deberá ser considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria firme emitida por una autoridad judicial competente.
El Registro Nacional de Detenciones reportó que, tras su captura, Gilda Lozoya fue trasladada a la oficina de Interpol ubicada en la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, donde quedó bajo resguardo mientras se realizaban los trámites correspondientes para su presentación ante la autoridad judicial.
La aprehensión ocurre en el contexto de una de las investigaciones de mayor impacto sobre presuntos actos de corrupción durante la administración del expresidente Enrique Peña Nieto. El caso Agronitrogenados está relacionado con la adquisición, por parte de Pemex, de la planta de fertilizantes propiedad de Altos Hornos de México (AHMSA), operación que ha sido señalada por las autoridades como una compra realizada con sobreprecio y que derivó en diversas investigaciones por posibles actos de corrupción y lavado de dinero.

El nombre de Emilio Lozoya ha permanecido en el centro de diversos procesos penales desde que comenzaron las investigaciones relacionadas con los casos Odebrecht y Agronitrogenados. De acuerdo con las acusaciones formuladas por la FGR, durante 2012, cuando participó como coordinador de Vinculación Internacional en la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, presuntamente recibió recursos provenientes de la constructora brasileña Odebrecht para financiar actividades políticas, a cambio de favorecer posteriormente a la empresa mediante contratos públicos una vez que asumió la dirección general de Pemex.
Las declaraciones de exdirectivos de Odebrecht ante las autoridades brasileñas sostienen que Lozoya habría recibido varios millones de dólares antes y después del triunfo electoral de Peña Nieto. Posteriormente, durante su gestión al frente de la empresa productiva del Estado entre diciembre de 2012 y febrero de 2016, Pemex otorgó contratos millonarios a la constructora brasileña, hechos que forman parte de las investigaciones ministeriales.
En noviembre de 2012, Lozoya adquirió una residencia valuada en más de 38 millones de pesos, operación que también ha sido revisada por las autoridades dentro de las investigaciones patrimoniales relacionadas con los presuntos sobornos.
Las indagatorias comenzaron a cobrar mayor relevancia pública en 2017, cuando salieron a la luz testimonios y materiales provenientes de las investigaciones desarrolladas en Brasil. Ese mismo año, la entonces Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales inició investigaciones contra Lozoya. El entonces titular de esa fiscalía, Santiago Nieto, denunció públicamente presuntas presiones relacionadas con el caso, situación que derivó en su destitución por parte de la entonces Procuraduría General de la República.

Con el inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en diciembre de 2018, el combate a la corrupción fue presentado como una de las prioridades de la nueva administración, lo que impulsó el avance de los expedientes relacionados con Odebrecht y Agronitrogenados.
En mayo de 2019, la FGR informó que preparaba la judicialización del caso, mientras que la Secretaría de la Función Pública inhabilitó a Emilio Lozoya por diez años para ocupar cargos públicos debido a irregularidades detectadas en su declaración patrimonial.
En julio de ese mismo año fue detenida en Alemania Gilda Margarita Austin y Solís, madre del exdirector de Pemex, acusada de lavado de dinero y asociación delictuosa, como parte de las investigaciones patrimoniales derivadas de los mismos expedientes.
En febrero de 2020, autoridades españolas detuvieron a Emilio Lozoya en Málaga con fines de extradición. Meses después aceptó ser enviado a México para enfrentar los procesos penales abiertos en su contra. A su llegada fue vinculado a proceso y obtuvo inicialmente libertad condicionada bajo la figura del criterio de oportunidad, comprometiéndose a colaborar con la Fiscalía en las investigaciones.
Sin embargo, en noviembre de 2021 un juez federal modificó esa medida cautelar y le impuso prisión preventiva justificada al considerar que existía riesgo de fuga, luego de que se difundieran imágenes del exfuncionario en un restaurante de lujo de la Ciudad de México. Desde entonces permanece interno en el Reclusorio Norte mientras continúan los procesos penales relacionados con los casos Odebrecht y Agronitrogenados.
Durante 2023 y 2024, la defensa de Lozoya promovió diversos recursos legales para intentar obtener su libertad, incluidos juicios de amparo. No obstante, los tribunales federales confirmaron la prisión preventiva, mientras que la FGR sostuvo su negativa a aceptar un acuerdo reparatorio que permitiera concluir alguno de los procedimientos penales.
La captura de Gilda “N” representa un nuevo episodio dentro de las investigaciones financieras emprendidas por la Fiscalía General de la República para esclarecer el presunto entramado de empresas y operaciones patrimoniales que, según la hipótesis ministerial, fueron utilizadas para ocultar recursos relacionados con los casos de corrupción atribuidos al exdirector de Pemex. Será la autoridad judicial la que determine, con base en las pruebas presentadas por las partes, si existen elementos suficientes para vincularla a proceso y continuar con el procedimiento penal correspondiente.