El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, rechazó públicamente el plan de paz de 15 puntos respaldado por el gobierno de Donald Trump para la Franja de Gaza, al considerar que algunas de sus condiciones ponen en riesgo la seguridad de Israel y abren la puerta a un futuro Estado palestino.
La propuesta estadounidense enfrenta así uno de sus principales obstáculos políticos. Durante una reunión con su gabinete, Netanyahu dejó claro que Israel no aceptará un acuerdo que contemple la retirada de sus tropas antes del desarme completo de Hamás.
El mandatario también reiteró su oposición a la creación de un Estado palestino, una postura que choca directamente con uno de los objetivos políticos de largo plazo contemplados en la hoja de ruta estadounidense.
Netanyahu pone una condición para retirar al ejército israelí de Gaza
Uno de los principales puntos de desacuerdo está relacionado con el futuro de las armas de Hamás.
El plan estadounidense contempla un desarme progresivo y verificable, acompañado por una retirada escalonada de las Fuerzas de Defensa de Israel de distintas zonas de Gaza.
Netanyahu, sin embargo, exige que Hamás entregue todo su armamento, tanto pesado como ligero, antes de que Israel realice cualquier repliegue militar.
La diferencia no es menor. Mientras la propuesta plantea avanzar mediante etapas simultáneas y verificadas, el gobierno israelí pretende colocar el desarme total de Hamás como una condición previa para retirar a sus tropas.
כל עוד אני ראש ממשלה, לא תקום מדינה פלסטינית – לא בעזה ולא ביו"ש. לא פת״חסטאן ולא חמאסטאן. pic.twitter.com/C1W8BIjckQ
— Benjamin Netanyahu – בנימין נתניהו (@netanyahu) August 10, 2026
El Estado palestino, otro punto de choque
La segunda gran discrepancia tiene una dimensión política.
Netanyahu volvió a rechazar la posibilidad de crear un Estado palestino y sostuvo que, mientras él continúe como primer ministro, Israel no permitirá su establecimiento en Gaza ni en Cisjordania.
Esta posición entra en tensión con la hoja de ruta respaldada por Washington, que plantea generar las condiciones políticas necesarias para avanzar eventualmente hacia la autodeterminación palestina.
El desacuerdo amenaza con convertirse en uno de los principales obstáculos para cualquier solución política de largo plazo al conflicto.
¿Qué propone el plan de paz de 15 puntos para Gaza?
La propuesta estadounidense plantea una transformación gradual del escenario político, militar y humanitario de Gaza.
Uno de sus ejes centrales es el desarme progresivo de Hamás, que incluiría la entrega de armas, el desmantelamiento de túneles y la eliminación de instalaciones utilizadas para fabricar o almacenar armamento.
A cambio, se contempla una retirada escalonada del ejército israelí, vinculada al cumplimiento de determinadas condiciones de seguridad y verificación.
El proyecto también propone crear una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) que contribuya a garantizar la seguridad en el territorio. El esquema contempla la participación inicial de tropas de países extranjeros, entre ellos Marruecos.
Otro de los pilares de la propuesta es modificar la estructura de gobierno de la Franja.
El control administrativo cotidiano pasaría a un comité transitorio integrado por tecnócratas palestinos no vinculados con Hamás, mientras se desarrolla una estructura política destinada a preparar el futuro de Gaza.
El plan también contempla la reapertura de los cruces fronterizos y el incremento de la ayuda humanitaria para facilitar el inicio de un amplio programa de reconstrucción.
🇮🇱 El primer ministro de #Israel, Benjamin #Netanyahu, rechazó el plan de 15 puntos para la Franja de #Gaza impulsado por el presidente estadunidense, Donald #Trump, y afirmó que sus tropas no se retirarán del enclave palestino hasta que el Movimiento de Resistencia Islámica… pic.twitter.com/vga5qFs3WA
— La Jornada (@lajornadaonline) August 9, 2026
Reconstrucción y futuro político de Palestina
La hoja de ruta estadounidense no se limita al aspecto militar. También plantea la reconstrucción de infraestructura y servicios básicos en Gaza después de años de destrucción y desplazamiento.
A largo plazo, el documento busca establecer las condiciones necesarias para avanzar hacia una eventual solución de autodeterminación palestina, aunque no plantea la creación inmediata de un Estado palestino.
Este punto es precisamente uno de los que genera mayor resistencia dentro del gobierno israelí.
Netanyahu enfrenta presión de sus propios aliados
El rechazo del primer ministro también ocurre en medio de fuertes tensiones dentro de su coalición de gobierno.
Sectores de la derecha radical israelí, incluidos aliados como el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, han presionado para mantener una postura de máxima dureza frente a Hamás y rechazan cualquier acuerdo que implique una cesión territorial o una retirada significativa de las fuerzas israelíes.
Por ello, Netanyahu enfrenta un doble desafío: negociar con Washington sin romper con sus aliados políticos y, al mismo tiempo, responder a las exigencias de seguridad que considera fundamentales para Israel.
La Casa Blanca mantiene abierta la puerta a las negociaciones
A pesar de las declaraciones de Netanyahu, la administración Trump sostiene que el proceso diplomático no está cerrado.
La Casa Blanca considera que parte de las declaraciones del primer ministro israelí responden a la política interna de su gobierno y asegura que las conversaciones y los trabajos técnicos para preparar la implementación del acuerdo continúan.
Hamás, por su parte, ya había expresado su disposición a aceptar los términos generales de la propuesta.
El futuro del plan dependerá ahora de si Estados Unidos logra reducir las diferencias entre Israel y las partes involucradas, particularmente en los dos asuntos que Netanyahu considera centrales: el desarme de Hamás y el futuro político de Gaza.