El secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, se encuentra en proceso de dejar su puesto tras meses de fricciones con el secretario de Defensa, Pete Hegseth. Según reportes de medios como The Wall Street Journal, The New York Times y NBC News, publicados a finales de agosto de 2026, Driscoll ha comunicado a allegados su intención de renunciar, posiblemente hacia finales de año, aunque algunos cercanos a él hablaron incluso de una salida anticipada alrededor del Día del Trabajo.
Driscoll, de 39 años, ocupa el cargo desde febrero de 2025, cuando fue confirmado por el Senado con 66 votos a favor y 28 en contra. Es el secretario del Ejército más joven en la historia del país. Veterano del Ejército que sirvió en Irak, abogado egresado de Yale y cercano al vicepresidente JD Vance, llegó al Pentágono como una de las figuras emergentes de la administración Trump.
Las tensiones con Hegseth se intensificaron tras la destitución, en abril de 2026, del jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, sin explicación pública. George era un aliado cercano de Driscoll; ambos habían trabajado juntos en la modernización del Ejército, especialmente en la integración de drones y nuevas tecnologías de combate. Driscoll criticó abiertamente la salida forzada de George, lo que deterioró aún más la relación con Hegseth.
Breaking: Army Secretary Dan Driscoll has resigned following months of tension with Pete Hegseth https://t.co/IjckUan9sF
— The Wall Street Journal (@WSJ) August 31, 2026
Medios señalan que Hegseth ha anulado decisiones de Driscoll, bloqueado ascensos de oficiales del Ejército y obligado la salida de colaboradores cercanos al secretario. Además, Driscoll y su familia abandonaron este verano la residencia oficial reservada para el secretario del Ejército en Fort Myer, Virginia, un gesto interpretado como señal de su inminente partida.
La renuncia dejaría al Ejército sin un líder civil confirmado por el Senado en un momento delicado. Desde la salida de George, el cargo de jefe del Estado Mayor lo ocupa de forma interina el general Christopher LaNeve, quien antes fue ayudante militar de Hegseth. El presidente Trump aún no ha nominado un sucesor permanente.
El contexto es complejo. Estados Unidos mantiene operaciones en el conflicto con Irán, iniciado meses atrás junto a Israel, y continúa ofreciendo apoyo de inteligencia a Ucrania. La falta de liderazgo estable en el Ejército, el más grande de las fuerzas armadas estadounidenses, genera preocupación entre oficiales actuales y retirados.
US Army Secretary Dan Driscoll has resigned from his post following months of tension with Defense Secretary Pete Hegseth. https://t.co/oglacRdnPg pic.twitter.com/4UMHAQzRzd
— Arab News (@arabnews) September 1, 2026
Driscoll no ha hecho declaraciones públicas sobre su futuro. En abril, cuando surgieron los primeros rumores, afirmó que no tenía planes de renunciar y se mantenía “enfocado en proporcionar a Estados Unidos la fuerza terrestre más poderosa del mundo”. Sin embargo, los reportes más recientes, basados en fuentes anónimas familiarizadas con las discusiones internas, indican que la decisión de salir está tomada y que la administración prefiere que permanezca al menos hasta diciembre.
La situación forma parte de una serie de cambios profundos en el liderazgo del Pentágono impulsados por Hegseth desde que asumió el cargo. Además de George, se han producido salidas o destitos forzosos de otros altos mandos en el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea. Analistas señalan que estas purgas buscan alinear el alto mando militar con las prioridades de la administración, aunque han generado críticas por el vacío de experiencia que dejan.

Hasta el momento no existe un anuncio oficial de renuncia ni la designación de un sucesor. La Casa Blanca. En respuesta a las consultas sobre el tema, la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, emitió un comunicado en el que elogió ampliamente la gestión de Driscoll, sin referirse de forma explícita a una eventual renuncia. “El secretario Driscoll ha sido altamente efectivo en el avance de la agenda del presidente Trump de Make America Strong Again en el Departamento del Ejército, al proporcionar un liderazgo sobresaliente durante operaciones militares históricas, restaurar el énfasis en la preparación y la letalidad, asistir en las negociaciones entre Rusia y Ucrania, y más. El Ejército de Estados Unidos es más poderoso que nunca gracias a su trabajo junto al comandante en jefe y al secretario de Guerra”, señaló Kelly.
La salida de Driscoll, marcaría otro capítulo en la reconfiguración del aparato de defensa estadounidense bajo la segunda administración Trump y dejaría al Ejército en una situación de interinidad prolongada en un escenario internacional de alta tensión.