El Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” enfrenta un brote de gastroenteritis infecciosa aguda que ha afectado a 135 médicos residentes y de alta especialidad. La Secretaría de Salud, en coordinación con la Dirección General del nosocomio, confirmó que los casos están temporalmente asociados al consumo de alimentos preparados en el comedor institucional. Hasta el momento, 41 de los afectados permanecen hospitalizados, todos en condición estable.
De acuerdo con la información oficial, el brote comenzó a manifestarse el 31 de agosto de 2026, cuando se detectó un incremento súbito de personal médico con síntomas gastrointestinales severos. Las pruebas de laboratorio realizadas a los pacientes confirmaron la presencia de la bacteria Salmonella spp. en los casos analizados. En al menos dos de ellos se identificó, además, una coinfección con Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC), otra bacteria asociada a cuadros diarreicos.

Los síntomas más frecuentes entre los 135 médicos afectados incluyen dolor abdominal agudo, diarrea, febrícula y vómito. La mayoría de los casos se presentaron de manera agrupada, lo que orientó de inmediato la sospecha hacia una fuente común de exposición, en este caso el servicio de alimentos del hospital.
Como medida inmediata de contención, el Hospital General de México ordenó la suspensión del servicio subrogado de comedor destinado a los médicos residentes. La decisión busca evitar nuevos contagios mientras se realizan las investigaciones sanitarias correspondientes. Las autoridades sanitarias mantienen abiertas las pesquisas para determinar con precisión el origen de la contaminación, ya sea en la manipulación de los alimentos, en alguno de los insumos utilizados o en las condiciones de preparación y almacenamiento.

El Hospital General de México es uno de los principales centros de formación de especialistas del país y concentra un número importante de médicos residentes y de alta especialidad. La afectación de este personal genera una presión adicional sobre los servicios hospitalarios, ya que muchos de ellos participan de manera directa en la atención de pacientes. Hasta el momento no se ha reportado que el brote haya impactado a pacientes hospitalizados ni a otros grupos del personal de salud fuera de los residentes y médicos de alta especialidad que consumieron alimentos en el comedor.
La Secretaría de Salud emitió una tarjeta informativa en la que detalla el número de casos, el estado de los hospitalizados y las acciones tomadas. En ella se subraya que todos los médicos que permanecen internados se encuentran estables y reciben el tratamiento correspondiente. No se han reportado defunciones ni casos que hayan requerido ingreso a terapia intensiva según la información oficial disponible hasta el 3 de septiembre de 2026.
Los brotes de enfermedades transmitidas por alimentos en entornos hospitalarios no son frecuentes, pero cuando ocurren suelen generar una respuesta rápida por el riesgo potencial que representan tanto para el personal como para los pacientes. En este caso, la detección temprana y la suspensión del servicio de comedor forman parte del protocolo de contención. La investigación continúa bajo la supervisión de las autoridades sanitarias, quienes deberán determinar si se trata de una contaminación puntual o de fallas en los controles de calidad e higiene del servicio de alimentos.

Mientras se esclarece el origen exacto, el hospital mantiene medidas de vigilancia epidemiológica entre el personal médico y ha reforzado las recomendaciones de higiene y control de síntomas. Los médicos que presentaron cuadros leves están bajo seguimiento ambulatorio, mientras que los 41 hospitalizados continúan su recuperación en las instalaciones del propio nosocomio o en áreas designadas para su atención.
La situación pone de relieve la importancia de los controles sanitarios en los servicios de alimentación de las instituciones de salud, especialmente en hospitales de alta concentración de personal en formación. El Hospital General de México ha indicado que colabora plenamente con las autoridades de la Secretaría de Salud para concluir la investigación y restablecer el servicio de comedor una vez que se garanticen las condiciones de inocuidad necesarias.
Hasta el cierre de esta información, no se han emitido alertas adicionales ni se ha ampliado el número oficial de casos más allá de los 135 confirmados. Las autoridades continúan monitoreando la evolución del brote y se espera que en los próximos días se den a conocer mayores detalles sobre los hallazgos de laboratorio y las posibles medidas correctivas.