El Gobierno de México redujo 86% el área del Alto Golfo de California donde está prohibido utilizar redes de enmalle y agalleras, artes de pesca que representan una de las principales amenazas para la vaquita marina, el mamífero marino endémico de México en mayor riesgo de extinción.
La modificación quedó establecida en un acuerdo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el miércoles 14 de octubre de 2026 y vigente desde el jueves 15. Con el cambio, el polígono de prohibición pasó de 11 mil 106 a mil 562 kilómetros cuadrados, lo que libera 9 mil 544 kilómetros cuadrados de esa restricción específica.
La decisión modifica las condiciones para la pesca comercial en aguas de Baja California y Sonora. Mientras el Gobierno federal sostiene que el ajuste busca compatibilizar la conservación de la especie con los ingresos de las comunidades pesqueras, la permanencia de las vaquitas fuera de la zona de protección más estricta plantea un desafío para la vigilancia y la conservación.
📄 #COMUNICADO | Semarnat reitera compromiso de protección de la vaquita marina mediante nuevas reglas de ordenamiento pesquero del Alto Golfo de California.
— SEMARNAT México (@SEMARNAT_mx) October 15, 2026
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¿Por qué el Gobierno redujo la zona de protección de la vaquita marina?
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la modificación responde a la necesidad de equilibrar la protección de la biodiversidad con el bienestar económico de las comunidades que dependen de la pesca, entre ellas San Felipe, en Baja California, y el Golfo de Santa Clara y Puerto Peñasco, en Sonora.
Las restricciones anteriores limitaban el uso de redes de enmalle en una extensa superficie del Alto Golfo de California. Estas redes pueden atrapar accidentalmente a las vaquitas marinas, que mueren por asfixia al quedar enredadas.
De acuerdo con el nuevo acuerdo, el ajuste se elaboró a partir de información técnica, registros acústicos y avistamientos de la especie, además de consultas con representantes del sector pesquero y recomendaciones del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA).
Las autoridades argumentan que concentrar las restricciones en las zonas con mayor presencia de ejemplares permitirá focalizar las labores de vigilancia y facilitar actividades pesqueras bajo condiciones reguladas.
¿Qué cambia con el nuevo acuerdo pesquero?
La principal modificación es la reducción del área donde está prohibido utilizar redes de enmalle, incluidas las conocidas como agalleras. Fuera del polígono restringido, estas artes podrán utilizarse con los permisos correspondientes y bajo las condiciones establecidas por las autoridades.
Dentro de los mil 562 kilómetros cuadrados que permanecen bajo la prohibición, las actividades pesqueras deberán cumplir reglas específicas:
- Las redes de enmalle y las artes de pesca no autorizadas continúan prohibidas.
- La pesca queda prohibida entre las 19:00 y las 5:00 horas.
- Las embarcaciones deben contar con sistemas de monitoreo en funcionamiento y cumplir los requisitos de autorización.
- Se permiten artes selectivas, como redes suriperas, líneas de anzuelos, palangres, trampas y buceo, además de otras técnicas que reciban aprobación técnica y autorización oficial.
- Las redes de enmalle que operen fuera del polígono de prohibición deberán contar con mecanismos de identificación.
El acuerdo también establece inspecciones a las embarcaciones y controles en los puntos autorizados de salida y desembarque.
🌊 La vaquita marina y el pez totoaba serán protegidos de manera más efectiva contra la pesca ilegal en el Alto Golfo de California.
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Conservar la biodiversidad de nuestros mares es trabajo de todas y todos para la restauración de los ecosistemas y para la conservación de los… pic.twitter.com/rHAIybRwrs
¿La Zona de Tolerancia Cero sigue protegida?
Sí. La Zona de Tolerancia Cero, de 225 kilómetros cuadrados, mantiene sus restricciones de pesca y navegación, con excepciones para actividades autorizadas y un canal específico que permite el tránsito de embarcaciones menores sin detenerse.
Este espacio concentra esfuerzos de vigilancia porque los monitoreos han registrado vaquitas marinas en su interior y en áreas cercanas. El acuerdo establece que las autoridades deberán mantener acciones coordinadas de vigilancia y retirar artes de pesca prohibidas, abandonadas o perdidas.
Sin embargo, la conservación de esta zona no significa que todo el hábitat de la especie quede cubierto por las mismas restricciones. El CIRVA ha señalado que algunos registros de vaquitas se han producido fuera de la zona de máxima protección y ha advertido sobre la necesidad de mantener medidas eficaces en los lugares donde se detectan ejemplares.
¿Cuántas vaquitas marinas quedan?
El monitoreo visual realizado entre mayo y septiembre de 2025 registró entre siete y diez vaquitas marinas, además de al menos una cría y la posible presencia de una segunda. La cifra procede de avistamientos y no debe interpretarse como un censo exacto de toda la población, pues los animales son difíciles de localizar y el estudio cubre un área limitada.
Los resultados mostraron que la especie continúa presente y reproduciéndose, pero los especialistas advirtieron que la incertidumbre de los registros no permite establecer una tendencia poblacional definitiva.
La principal amenaza para la especie sigue siendo la captura incidental en redes de enmalle, incluidas las utilizadas en la pesca ilegal de totoaba, cuyo comercio está sujeto a restricciones internacionales. NOAA Fisheries y otros especialistas sostienen que eliminar estas redes del hábitat de la vaquita es indispensable para evitar su extinción.