Ciudad de México. — Alrededor de 2 mil 500 fieles procedentes de Acambay, en el Estado de México, llegaron este viernes a la Basílica de Guadalupe después de recorrer a pie durante aproximadamente cinco días el trayecto que los separa del santuario mariano. El contingente arribó en la mañana a la zona de Gustavo A. Madero, donde se integró a las actividades religiosas programadas en el recinto.
Los peregrinos ingresaron por el puente papal y se concentraron en el atrio, según reportes de medios locales y testimonios visuales captados en el lugar. Muchos cargaban mochilas, banderas y estandartes con la imagen de la Virgen de Guadalupe. Algunos avanzaban con signos evidentes de cansancio tras jornadas diarias de marcha, mientras otros se detenían a rezar o a descansar sobre el piso del atrio antes de participar en la misa celebrada esa misma mañana.
De acuerdo con información difundida por noticieros, se trata de la 73.ª peregrinación organizada desde Acambay. El grupo forma parte de las movilizaciones que cada año realizan comunidades del norte del Estado de México, vinculadas a la Diócesis de Atlacomulco. En semanas previas, contingentes de municipios vecinos como Atlacomulco, Temascalcingo, San Felipe del Progreso y otros habían realizado recorridos similares, algunos de cuatro días, con la participación de miles de personas.
Las autoridades de la Ciudad de México habían anticipado afectaciones viales por el paso de la peregrinación. El Centro de Orientación Vial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana emitió el jueves un aviso de precaución y sugirió rutas alternativas a los conductores. Elementos de seguridad acompañaron el avance del grupo en su ingreso a la capital para garantizar el orden y la protección de los participantes.
Llegan a la Basílica de Guadalupe alrededor de 2,500 peregrinos procedentes de Acambay, Estado de México, luego de caminar durante aproximadamente cinco días. #ExpresoDeLaMañana con @estarc62 | #nmásforo | #SiempreEnVivo | #SiempreContigo | Sigue la señal en… pic.twitter.com/VQapMmcynq
— N+ FORO (@nmasforo) October 23, 2026
La llegada de estos contingentes forma parte del flujo constante de peregrinos que se registra en la Basílica de Guadalupe a lo largo del año, con mayor intensidad en los meses previos a la festividad del 12 de diciembre. Cada grupo llega con motivaciones propias: el cumplimiento de mandas, el agradecimiento por favores recibidos, la petición de salud o trabajo, o simplemente la expresión de devoción familiar transmitida de generación en generación.
En el atrio se observaron escenas cotidianas de este tipo de eventos: familias enteras caminando juntas, jóvenes empujando carriolas o ayudando a adultos mayores, y personas que se arrodillaban frente a la imagen de la Virgen al llegar. El ambiente combinaba el cansancio físico con momentos de alegría y oraciones colectivas.
Las autoridades eclesiásticas y civiles mantienen operativos de apoyo médico y de seguridad en la zona, como ocurre con frecuencia durante estas concentraciones. Hasta el momento no se reportaron incidentes mayores relacionados con este contingente específico.
La tradición de las peregrinaciones a pie desde el Estado de México hacia el Tepeyac se mantiene viva entre comunidades rurales y semiurbanas. Para muchos participantes, el esfuerzo de varios días de caminata representa un acto de fe que refuerza lazos comunitarios y da sentido a su vida cotidiana. Mientras unos grupos concluyen su recorrido, otros continúan en camino o se preparan para salir en las próximas semanas, en un movimiento que se intensificará conforme se acerque el mes de diciembre.