El crucero Mein Schiff 3, operado por la naviera alemana TUI Cruises, colisionó el domingo contra dos buques portacontenedores mientras realizaba maniobras de salida del puerto de Bremerhaven, en el norte de Alemania. El incidente ocurrió alrededor de las 17:30 horas locales, cuando el barco, con destino a las islas Canarias, fue desviado por una fuerte ráfaga de viento en medio de condiciones meteorológicas adversas.
A bordo se encontraban 2.428 pasajeros y 922 miembros de la tripulación, lo que suma más de 3.350 personas. Según informó la policía alemana, el Mein Schiff 3 era asistido por remolcadores cuando una ráfaga lo empujó primero contra un portacontenedores más pequeño y después contra uno de mayor tamaño amarrados en la Stromkaje. Uno de los cargueros sufrió una hendedura de varios metros —reportada en alrededor de 10 metros— en su costado de babor, además de deformaciones en las guías de contenedores. El segundo buque presentó daños menores. También resultaron afectados dos remolcadores.
El crucero reportó daños severos en su estructura exterior, en varios botes salvavidas, en las grúas asociadas y en partes de la superestructura, incluida la zona del puente. Afortunadamente, no se registraron heridos en ninguna de las embarcaciones involucradas y no hubo ingreso de agua, ya que los impactos se produjeron varios metros por encima de la línea de flotación.
Tras el choque, el Mein Schiff 3 regresó al terminal de cruceros de Columbuskaje. Las autoridades portuarias emitieron una prohibición de salida para las tres embarcaciones principales mientras se evalúan los daños. La naviera TUI Cruises confirmó la cancelación de la travesía de aproximadamente 20 noches hacia las Canarias. “Los daños constatados hacen necesarias reparaciones urgentes en un astillero”, indicó la empresa en un comunicado. Los pasajeros debieron desembarcar y fueron trasladados en autobuses y taxis hacia estaciones de tren o sus vehículos particulares.
La policía alemana abrió una investigación administrativa contra el capitán del Mein Schiff 3 para determinar si se incumplieron las obligaciones de diligencia durante la maniobra en condiciones de mal tiempo. El daño material total se estima en varios millones de euros.
El incidente se produjo en un contexto de alertas meteorológicas por vientos fuertes en la región del Mar del Norte. Fuentes policiales y portuarias coinciden en que la ráfaga de viento fue el factor determinante que empujó al crucero, de casi 295 metros de eslora, hacia los buques amarrados a pesar de la asistencia de los remolcadores.
TUI Cruises está evaluando las opciones de reubicación de pasajeros y las compensaciones correspondientes, mientras los equipos técnicos examinan la magnitud exacta de los daños en el Mein Schiff 3. El barco, que entró en servicio en 2014, permanecerá retenido en Bremerhaven hasta que se complete la evaluación y se autoricen las reparaciones.
El accidente ha generado atención mediática en Alemania y en el sector de cruceros, no solo por la magnitud de los daños, sino también por el hecho de que no se produjeran lesiones pese a la violencia del impacto. Las autoridades continúan con las pesquisas para esclarecer las circunstancias exactas de la maniobra y las posibles responsabilidades.