Una reciente encuesta de la firma Poligrama dibuja un escenario inquietante para Morena en Mexicali: el conductor y analista político Gustavo Macalpin emerge como un contendiente con posibilidades reales de arrebatar la alcaldía a la actual presidenta municipal, Norma Bustamante. El sondeo proyecta un panorama de fragilidad para el partido guinda en esta capital fronteriza, un bastión tradicional de la 4T.
Según la medición, si Macalpin fuese candidato por el PAN, captaría el 36 % de la intención de voto, superando al morenista Jaime Cantón, diputado local señalado como posible aspirante por el partido en el poder. Este primer escenario ya reflejaría una amenaza tangible para la continuidad de Morena en el municipio.

Pero el riesgo se acentúa más en un escenario alternativo, donde Movimiento Ciudadano y PAN se unen en coalición: bajo esa fórmula, Macalpin subiría a 44 % en las preferencias, ampliando claramente su ventaja frente a los morenistas.

La figura de Macalpin llama la atención precisamente por su carácter poco convencional en la política formal: no ha ocupado un cargo de elección pública. Es reconocido por su trabajo en medios locales, su programa de análisis político y su discurso de denuncia ciudadana, especialmente crítico hacia la administración estatal y municipal. En su trayectoria como comentarista, ha cuestionado con frecuencia la gestión de Marina del Pilar Ávila y ha señalado deficiencias en materia de inseguridad, transparencia y obras públicas en Baja California.
La popularidad de Macalpin ha crecido en sectores que se sienten desencantados con el gobierno actual. Parte de ese impulso puede explicarse por la visibilidad que logró tras su abrupta salida de Canal 66, medio en el que fue conductor durante años hasta que fue despedido en vivo. En ese momento, él mismo sugirió que sus críticas al poder morenista, especialmente al esposo de la gobernadora, pudieron influir en su despido.
Por su parte, Norma Bustamante, quien ha gobernado Mexicali con el respaldo de Morena, no es ajena a este riesgo político emergente. Aunque su gestión ha mantenido niveles de aprobación, y en otros estudios continúa figurando con fuerza, la encuesta de Poligrama refuerza la idea de que la oposición —reconfigurada en torno a Macalpin— podría capitalizar el descontento ciudadano.
El momento político de Mexicali se vuelve crítico: más allá de una simple contienda local, la lectura de esta encuesta sugiere una doble sacudida para Morena. No solo se enfrenta al desgaste propio de la administración municipal, sino también al surgimiento de un outsider posicionado para capitalizar la insatisfacción social. Si la tendencia que marca Poligrama se confirma en las urnas, el 2027 podría marcar una derrota simbólica para el proyecto morenista en una de sus plazas más importantes.
En el trasfondo de este pronóstico también se entrelaza una narrativa más amplia: Macalpin, a través de sus plataformas mediáticas, ha alzado la voz sobre lo que califica como un manejo opaco de los recursos, falta de seguridad y una desconexión entre las promesas de campaña y la realidad cotidiana de los mexicalenses. Esa crítica constante ha resonado en un electorado cada vez más fatigado, que ve en él no solo a un comunicador, sino a un candidato capaz de dar batalla a una maquinaria política bien engrasada.
La encuestadora Poligrama, con su proyección, lanza una advertencia potente a Morena: mantener Mexicali en manos de la 4T podría no ser tan seguro como parece. Y para el aspirante outsider, la posibilidad de dar el gran salto de la pantalla a la política real no solo aparece como un acto simbólico, sino como una opción viable y en crecimiento para muchos ciudadanos de la capital bajacaliforniana.