El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, adelantó que la reforma electoral que se discutirá el próximo año podría incluir el análisis del voto obligatorio como una vía para combatir la alta abstención y fortalecer la participación ciudadana en los procesos democráticos del país. Durante una conferencia de prensa, el legislador señaló que la propuesta no necesariamente requeriría una modificación constitucional, sino ajustes a las leyes ordinarias en materia electoral, aunque reconoció que existe debate jurídico al respecto.
Monreal explicó que el planteamiento del voto obligatorio parte de una preocupación central: la constante baja participación en las elecciones. En ese sentido, sostuvo que se trata de revisar “cómo logramos que haya participación ciudadana, que no haya tanta ausencia”, a través de una actualización del marco legal que establezca con mayor claridad la obligación de votar. El legislador subrayó que este tema será uno de los que se pondrán sobre la mesa en la discusión de la reforma, junto con otros cambios estructurales al sistema electoral.
🗳️Voto obligatorio se analizaría en reforma electoral, menciona Ricardo Monreal, para incrementar la participación ciudadana; explicó que no se requiere la modificación constitucional, solo de leyes secundarias.
— Azucena Uresti (@azucenau) December 18, 2025
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En su exposición, Monreal delineó los principales ejes que, de acuerdo con las conclusiones preliminares y los foros realizados, podrían integrar la reforma electoral. Uno de los temas centrales es la representación en el Congreso de la Unión. Al respecto, recordó que actualmente la Cámara de Diputados se integra por 300 legisladores de mayoría relativa y 200 de representación proporcional, un esquema que, dijo, podría revisarse para reducir o modificar el número de legisladores plurinominales. Entre las alternativas que se han mencionado está la posibilidad de disminuir el número total de diputados a 400, con entre 100 y 150 de representación proporcional, así como mantener al Senado en 96 integrantes y eliminar la lista nacional.
Otro eje relevante es el de los órganos electorales, particularmente la integración del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Monreal señaló que se discutirá si los consejeros deben ser electos de manera directa por la ciudadanía, si se mantiene el modelo actual o si se adopta un mecanismo de insaculación obligatoria, propuesta que surgió en los foros de análisis. Reconoció que se trata de un tema amplio y sensible, por su impacto en la autonomía y funcionamiento de la autoridad electoral.
El sistema de partidos políticos constituye otro de los grandes apartados de la reforma. En este punto, se analizará si la creación de nuevos partidos debe mantenerse cada seis años, como ocurre actualmente, o si podría permitirse cada tres años. A ello se suma la discusión sobre la libertad de asociación, los topes de aportaciones individuales, los mecanismos de fiscalización y, de manera destacada, la reducción de los recursos públicos destinados a campañas y actividades ordinarias de los partidos. Monreal admitió que este último punto es uno de los más complejos, incluso al interior de su propio movimiento, por el impacto que tendría la disminución de prerrogativas y del financiamiento público.
Asimismo, la reforma electoral podría incluir ajustes en materia de consulta popular, particularmente la posibilidad de prohibir que estos ejercicios se realicen el mismo día de la jornada electoral, con el objetivo de evitar interferencias o distorsiones en los procesos de votación. A la par, se prevé retomar la discusión sobre la revocación de mandato presidencial, con la opción de que este ejercicio se lleve a cabo el mismo día de la elección federal, como originalmente planteó el presidente Andrés Manuel López Obrador. Monreal recordó que este tema se encuentra actualmente pendiente de resolución en la Cámara de Diputados.
En este contexto, el voto obligatorio aparece como uno de los componentes que podrían marcar un cambio significativo en la cultura cívica del país. Aunque Monreal insistió en que, a su juicio, no se requiere una reforma constitucional para implementarlo, reconoció que existen voces que consideran lo contrario, por lo que el debate jurídico y político será inevitable. La discusión, adelantó, formará parte de una reforma electoral amplia, que buscará redefinir reglas, instituciones y prácticas del sistema democrático mexicano en un momento clave para su evolución.