La huelga de Cananea, uno de los conflictos laborales más prolongados y emblemáticos de México, concluyó la noche del miércoles 17 de diciembre, tras un acuerdo aprobado por unanimidad por los trabajadores de la Sección 65 del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros. El entendimiento pone fin a un movimiento iniciado en 2007, con raíces en el centenario del movimiento obrero que precedió a la Revolución Mexicana, y contempla una bolsa de 483 millones de pesos, además de pensiones y liquidaciones complementarias.
El cierre del conflicto fue confirmado en el municipio sonorense de Cananea, donde Heriberto Verdugo, delegado del Sindicato Nacional Minero, calificó el momento como uno que “quedará para la historia, para la eternidad”.
“Hoy se concluye nuestro movimiento que inició el 30 de julio de 2007. Ya conocemos la manera en la que se nos robó el contrato en 2009. Hay que agradecer abiertamente a la presidenta de la República por este gran esfuerzo que hizo”, declaró Verdugo.
El acuerdo fue formalizado tras una asamblea general, en la que la base trabajadora aprobó por unanimidad los términos de un Plan de Solución Integral, construido con la participación del Sindicato Nacional Minero, así como de autoridades federales y estatales.
¿Qué contempla el acuerdo que pone fin al conflicto minero?
El entendimiento incluye una bolsa de 483 millones de pesos, destinada a emular las prestaciones que correspondían a los trabajadores de la mina antes de que, en 2009, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinara la pérdida del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT).
A este monto se suma una cantidad adicional de 59 millones de pesos, correspondiente a liquidaciones pendientes desde hace casi dos décadas.
La distribución de los recursos comenzó este jueves y se realizará conforme a las condiciones contractuales que cada trabajador tenía antes de la resolución de la SCJN, de acuerdo con información del sindicato.
Trabajadores de la mina de Cananea, en Sonora, del Sindicato Nacional Minero que encabeza Napoleón Gómez Urrutia, pusieron fin a una de las huelgas más largas en la historia del país que protagonizaron durante 18 años.
— La Jornada (@lajornadaonline) December 18, 2025
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Un movimiento social marcado por la resistencia
Lo que inició como una huelga laboral derivó en un movimiento social sostenido por más de 600 trabajadores, quienes resistieron durante casi 18 años. En ese lapso, 53 mineros fallecieron, muchos de ellos sin ver resuelto el conflicto.
“No teníamos nada ayer y hoy tenemos nuevamente una oportunidad de vida. Que este dinero llegue para todos ellos y calme tantas situaciones. La mayoría somos adultos mayores”, expresó Heriberto Verdugo.
Como parte del acuerdo, las viudas de los 53 trabajadores fallecidos serán pensionadas, un punto considerado central por la representación sindical.
Pensiones y fideicomiso para adultos mayores
El gobierno del estado de Sonora se sumó a los acuerdos mediante la creación de un fideicomiso destinado a los trabajadores mayores de 65 años, quienes serán pensionados a través del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En tanto, los trabajadores de menor edad continuarán cotizando, lo que permitirá mantener su acceso a derechos de seguridad social.
Napoleón Gómez Urrutia: “Cananea resistió y venció”
El dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Napoleón Gómez Urrutia, celebró el acuerdo a través de redes sociales con un mensaje que resume el significado del desenlace:
“¡Cananea resistió y venció!”
No obstante, el líder sindical subrayó que el cierre de este episodio no pone fin a todas las demandas del gremio, ya que siguen pendientes las huelgas de Taxco, Guerrero, y Sombrerete, Zacatecas, ambas iniciadas también en 2007 y aún activas.
Un cierre histórico para el sindicalismo minero en México
El fin de la huelga de Cananea representa un hito para el movimiento obrero y el sindicalismo minero en México. Tras casi dos décadas de resistencia, el acuerdo no solo implica una compensación económica, sino también un reconocimiento a una lucha que se inscribió en la historia laboral del país.
Con este desenlace, Cananea cierra un capítulo marcado por la protesta, la memoria obrera y la exigencia de justicia laboral, mientras el sector minero mantiene abierta una agenda de conflictos aún por resolver.