El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que autoriza la imposición de aranceles adicionales a productos importados desde países que provean petróleo a Cuba, directa o indirectamente.
La orden ejecutiva establece que Estados Unidos podrá aplicar gravámenes comerciales a las importaciones provenientes de naciones que suministren crudo o derivados energéticos a Cuba.
De acuerdo con el documento, esta decisión responde a “las políticas, prácticas y acciones” del gobierno cubano, que, según la Casa Blanca, afectan los intereses estratégicos y de seguridad nacional del país.
La disposición amplía el uso de herramientas comerciales y arancelarias como mecanismo de presión diplomática, una estrategia que ya ha sido empleada por Washington en otros contextos de política exterior.
Justificación de la orden ejecutiva firmada por Trump
Según el texto de la orden, la medida se fundamenta en la acusación de que Cuba mantiene alianzas con actores considerados hostiles a Estados Unidos, respalda actividades calificadas por Washington como terroristas y comete violaciones sistemáticas de derechos humanos.
Estas consideraciones, señala la orden ejecutiva, justifican la adopción de medidas económicas restrictivas para proteger la seguridad nacional y reforzar la política exterior estadounidense, en línea con atribuciones presidenciales en materia comercial y de sanciones.
Los amigos y enemigos de la Revolución Cubana saben las consecuencias de estas medidas.
— Minfar_Cuba (@MinfarC) January 30, 2026
El pueblo sufrirá más, pero también odiará mucho más al imperialismo.
PATRIA O MUERTE #CubaEstáFirme pic.twitter.com/JscdrxpO7m
¿Quién definirá los países y los aranceles?
El documento delega en los secretarios de Comercio y de Estado la responsabilidad de:
- Identificar a los países que suministren petróleo a Cuba.
- Determinar el alcance y nivel de los aranceles adicionales.
- Realizar un monitoreo continuo del cumplimiento y de la evolución de la situación.
La orden deja abierta la posibilidad de ajustar o modificar las medidas en función de cambios en el comportamiento del gobierno cubano o del contexto internacional.
Advertencia por represalias comerciales
La orden ejecutiva también establece que, si algún país afectado toma represalias comerciales, el gobierno estadounidense se reserva el derecho de actuar en consecuencia para hacer cumplir las disposiciones.
Este punto refuerza el carácter coercitivo de la medida y anticipa posibles tensiones comerciales y diplomáticas, especialmente con países que mantienen relaciones energéticas con Cuba.
El texto señala, además, que la política podría revisarse si Cuba “se alinea suficientemente con los Estados Unidos” en determinados asuntos, aunque la orden no detalla públicamente los criterios específicos ni los plazos para una eventual reconsideración.
Impacto potencial de los aranceles por petróleo a Cuba
Analistas señalan que esta orden ejecutiva podría afectar cadenas de suministro internacionales, elevar costos de importación y generar nuevos frentes de fricción comercial, dependiendo de qué países sean identificados como proveedores de petróleo a la isla.
Asimismo, la decisión refuerza la línea dura de Washington hacia Cuba y subraya el uso de aranceles como instrumento de política exterior, más allá de su función tradicional de protección económica.