El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, calificó el show de Bad Bunny como “absolutamente terrible” y “una afrenta a la grandeza del país”, tras la presentación histórica del cantante puertorriqueño en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.
Donald Trump no tardó en expresar su descontento con la actuación de Bad Bunny, nombre artístico de Benito Antonio Martínez Ocasio, luego de que el artista encabezara el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX 2026.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump describió el espectáculo como “absolutamente terrible, uno de los peores de la historia”, sosteniendo que no tenía sentido y que era “una afrenta a la grandeza de Estados Unidos”.
El presidente argumentó que la presentación no representaba “los estándares de éxito, creatividad ni excelencia” del país e incluso cuestionó el uso preponderante del idioma español durante el evento. “Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo”, escribió Trump, añadiendo que el baile era “repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven desde todo Estados Unidos y el mundo”.

El motivo de la polémica: un espectáculo histórico y divisivo
El espectáculo protagonizado por Bad Bunny marcó un hito al presentar una actuación mayoritariamente en español, incorporando elementos culturales y musicales vinculados a la identidad latina. Lady Gaga y Ricky Martin también participaron como invitados, y la NFL promocionó el show como un momento relevante para la representación de comunidades diversas en un evento global.
La presentación incluyó performances de temas populares del artista, visuales con banderas y un mensaje de unidad que resonó con millones de televidentes en todo el mundo.
Además de calificar el medio tiempo como un “desastre”, Trump también señaló que recibiría críticas favorables de lo que denominó “los medios de noticias falsas”, a quienes acusó de no comprender “lo que está pasando en el mundo real”.
Reacciones y debate público
La postura de Trump ha generado reacciones encontradas tanto en medios como en redes sociales. Mientras algunos apoyan su crítica al considerar que el espectáculo no cumplió con ciertas expectativas, otros defienden la actuación de Bad Bunny como un momento de celebración multicultural que representó a audiencias diversas.
El medio tiempo del Super Bowl LX alcanzó audiencias masivas y fue destacado por varios analistas por su mensaje de unidad y diversidad cultural. Sin embargo, las palabras de Trump han añadido una capa de debate político al evento, evidenciando la forma en que espectáculos de gran perfil pueden convertirse en focos de discusión sobre identidad y valores sociales en Estados Unidos.