El Congreso de Perú destituyó este martes al presidente interino José Jerí luego de que la fiscalía le abriera en enero una investigación preliminar por presunta corrupción. La medida fue aprobada con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, poniendo fin a un mandato que apenas duró cuatro meses.
Jerí había asumido la Presidencia el 10 de octubre, tras la destitución de su antecesora, Dina Boluarte, en medio de una crisis marcada por el incremento de la criminalidad y la inestabilidad institucional.
Destitución presidencial en Perú: los votos y el proceso parlamentario
Con la decisión del Legislativo, el Parlamento declaró la vacancia de la Presidencia de la República. La remoción se produjo luego de que el Ministerio Público iniciara diligencias por las citas que Jerí sostuvo con dos empresarios chinos y que no fueron informadas oficialmente.
Tras la votación, el legislador conservador Fernando Rospigliosi, segundo en la línea de sucesión, declaró formalmente vacante el cargo. Rospigliosi ya había anticipado que no asumiría la Presidencia.
Jerí, de 39 años, regresará a su escaño como congresista hasta el 28 de julio, fecha en la que también asumirá el nuevo Parlamento tras las elecciones generales.
🚨 #URGENTE: El Congreso de Perú destituye a José Jerí tras aprobarse su censura. Jerí, quien asumió de forma interina en octubre tras la salida de Dina Boluarte, deja el cargo en medio de cuestionamientos por tráfico de influencias. Perú busca su octavo presidente en 10 años. 🇵🇪 pic.twitter.com/cHBsRJ6AHe
— News Day Mundo (@NewsDayMundo) February 17, 2026
¿Por qué fue destituido José Jerí?
La fiscalía abrió en enero una investigación preliminar por posibles actos de corrupción relacionados con reuniones privadas con empresarios chinos. Según los cuestionamientos, dichos encuentros no fueron reportados oficialmente.
Además, legisladores de oposición criticaron al mandatario por sostener reuniones nocturnas con jóvenes mujeres que posteriormente fueron incorporadas a su equipo de trabajo.
También se difundieron imágenes de seguridad donde Jerí aparece con el rostro cubierto durante encuentros privados, hecho por el que ofreció disculpas públicas.
Antes de llegar a la Presidencia, enfrentó una acusación por presunta agresión sexual, caso que fue archivado por la fiscalía. Jerí negó haber cometido irregularidades en todos los señalamientos.
La caída del mandatario fue tan rápida como su ascenso. Ingresó al Congreso en 2021 como suplente del inhabilitado expresidente Martín Vizcarra. Posteriormente presidió comisiones parlamentarias, luego el Congreso y finalmente asumió la jefatura del Estado tras la salida de Boluarte, quien no contaba con vicepresidentes.
Inestabilidad política en Perú desde 2018
La destitución de Jerí, a apenas dos meses de las elecciones presidenciales del 12 de abril, suma un nuevo capítulo a la crisis política que atraviesa Perú desde 2018.
En ese periodo, el país ha tenido siete presidentes:
- Cuatro removidos por el Parlamento —Jerí es el cuarto—.
- Dos que renunciaron ante la posibilidad de ser destituidos.
- Solo un mandatario interino logró concluir su periodo.
Este escenario refleja una constante tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo, así como una fragmentación política persistente.
¿Quién será el nuevo presidente de Perú?
El Congreso deberá ahora elegir a un nuevo mandatario entre los legisladores en funciones. La persona designada gobernará de manera transitoria hasta el 28 de julio, cuando entregue el cargo al ganador de los comicios presidenciales del 12 de abril.
El proceso se desarrolla en un contexto de alta incertidumbre institucional y descontento ciudadano, marcado por preocupaciones sobre seguridad, estabilidad económica y gobernabilidad.
Un país ante una nueva transición
La destitución de José Jerí confirma la fragilidad del sistema político peruano y la recurrencia de cambios abruptos en la jefatura del Estado. Con una investigación fiscal en curso y un calendario electoral en marcha, Perú enfrenta el reto de garantizar una transición ordenada que restablezca la confianza institucional.
La atención ahora se centra en el Congreso, que deberá definir el relevo presidencial y encaminar al país hacia las elecciones en un entorno de estabilidad democrática.