La declaración del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, respecto a que con la llamada Tarjeta Naranja “podrías comprar un café en Nueva York”, desató una ola de críticas y cuestionamientos en redes sociales y en la arena política. En medio de la controversia, David Olivo, coordinador de proyectos prioritarios de Movimiento Ciudadano, ofreció una entrevista en Radio Fórmula para precisar el alcance del programa y contextualizar la declaración del mandatario estatal.
Durante la conversación, Olivo explicó que las palabras del gobernador fueron utilizadas como un ejemplo para ilustrar la naturaleza financiera del instrumento. “Yo dije que una persona que tuviera una tarjeta al estilo Jalisco, como es una tarjeta Visa, bien podía pagar el sistema de Mi Bici, podría pagar en cualquier parte del mundo que quisiera viajar, pues es una tarjeta de débito internacional, es Visa, podría pagar un café en Nueva York”, fue la aclaración textual del mandatario, citada en el espacio informativo. La frase, reconoció el propio gobernador, pudo haber sonado extraña en un primer momento, sobre todo en un contexto en el que el anuncio central estaba enfocado en movilidad y transporte público.
🔴 El Gobernador de Jalisco te invita a un café en Nueva York
— Gabi | Pulso Jalisco (@noticias_gab) February 16, 2026
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, respondió a las críticas por haber dicho que con la Tarjeta Única “se podría pagar hasta un café en Nueva York”.
Anunció que regalará tres vuelos redondos a esa ciudad… pic.twitter.com/j2eeW8zTXz
La Tarjeta Naranja, según lo expuesto por Olivo, no es únicamente un plástico destinado al pago del transporte público, sino un instrumento con servicios integrales. El programa contempla beneficios en materia de movilidad, salud y alimentación, además de la posibilidad de operar como tarjeta de débito internacional al estar respaldada por la red Visa. En ese sentido, el coordinador sostuvo que la intención del gobernador no fue trivializar el programa ni desviar su objetivo social, sino ejemplificar la versatilidad financiera del mecanismo.
Olivo subrayó que Jalisco mantiene una estrecha relación con su comunidad migrante en Estados Unidos, una de las más amplias del país. Bajo esa lógica, afirmó que la referencia a “un café en Nueva York” también buscaba enviar una señal simbólica a los jaliscienses que trabajan y residen en territorio estadounidense, destacando que la tarjeta podría ser utilizada fuera de México al tratarse de un instrumento con validez internacional. “Realmente él quería mandar una señal también para los connacionales que están trabajando y que se esfuerzan en las tierras de Estados Unidos”, puntualizó, además de mencionar que en el estado de Jalisco existe una gran población de extranjeros residentes. Además, desde Movimiento Ciudadano se insistió en que la tarjeta constituye uno de los proyectos estratégicos más relevantes impulsados por sus gobiernos, al integrar en un solo instrumento distintos apoyos y facilidades administrativas, donde Jalisco ha colocado la innovación administrativa y la digitalización de servicios como parte central de su narrativa, y la Tarjeta Naranja forma parte de esa estrategia.

El propio Olivo reconoció que la explicación inicial pudo no haber sido la más clara, pero defendió el fondo del programa. Señaló que la Tarjeta Naranja permitirá acceder a beneficios concretos en transporte público, sistemas de movilidad como Mi Bici, apoyos alimentarios y servicios de salud, bajo un esquema que también facilita la bancarización de los usuarios. Al operar como tarjeta de débito internacional, los beneficiarios no sólo podrán utilizarla en territorio estatal o nacional, sino en cualquier establecimiento que acepte la red Visa.
Mientras tanto, el gobierno estatal sostiene que la tarjeta representa una herramienta integral que facilitará trámites, pagos y acceso a servicios, y que su carácter internacional no es un privilegio superfluo, sino una característica técnica derivada de su naturaleza como tarjeta de débito Visa.
Así, lo que comenzó como una frase que generó ironías en redes sociales se transformó en un intercambio político que llevó a precisar el objetivo del programa. Para Movimiento Ciudadano, la Tarjeta Naranja no es un símbolo de consumo aspiracional, sino una apuesta por integrar servicios públicos y financieros en un solo instrumento.