La narrativa sobre la posible pérdida de la sede de México ha dado un giro importante en las últimas 24 horas. Gabriela Cuevas, designada por la presidenta Claudia Sheinbaum como el enlace oficial con la FIFA, ha salido al paso de las especulaciones para asegurar que el compromiso de México como anfitrión es inamovible. En sus intervenciones más recientes, Cuevas ha subrayado que los preparativos no se han detenido y que el país está listo para recibir a los millones de turistas proyectados, enfatizando que el Mundial no es solo un evento deportivo, sino un proyecto de nación que dejará un legado social y económico profundo. Esta postura busca calmar a los mercados y a la opinión pública internacional, enviando un mensaje de que las instituciones mexicanas tienen la capacidad operativa para encapsular los conflictos de seguridad y proteger la “fiesta grande” del fútbol.
Los trabajos de coordinación rumbo a la @FIFAWorldCup siguen creciendo. Hoy sumamos al equipo consular de la @SRE_mx para homologar información y procesos con las representaciones de México en el mundo. #México2026 pic.twitter.com/9pTVdkYY4U
— Gabriela Cuevas (@GabyCuevas) February 24, 2026
México volverá a hacer historia, el 11 de junio inauguraremos la tercera Copa Mundial de la FIFA @FIFAWorldCup en nuestro país.
— Gabriela Cuevas (@GabyCuevas) February 23, 2026
Es importante entender que, aunque la FIFA solicitó informes internos detallados sobre los incidentes en Jalisco, esto forma parte de sus protocolos estándar de gestión de riesgos y no equivale a un proceso de cancelación. Fuentes cercanas al Comité Organizador Local confirman que la comunicación entre Zúrich y la oficina de FIFA México es constante y fluida; la organización internacional prefiere trabajar sobre garantías gubernamentales reforzadas antes que considerar la reubicación logística de un torneo que ya tiene vendido el 90% de su boletaje en territorio mexicano. La estrategia del gobierno, respaldada por la vocería de Cuevas, se centra en el “blindaje total” de las sedes para demostrar ante los observadores internacionales que los eventos de violencia no afectarán la experiencia del aficionado ni la seguridad de las selecciones nacionales.
A este panorama se suma la confirmación de las sedes mexicanas ya asignadas para la Copa del Mundo. El Estadio Azteca, el Estadio Akron y el Estadio BBVA forman parte de la planeación oficial del torneo y concentran los partidos mundialistas que se disputarán en territorio nacional. La inclusión definitiva de estas sedes en el calendario del Mundial 2026, bajo la supervisión directa de la FIFA, refuerza que la organización en México se mantiene firme y activa, más allá de la coyuntura de seguridad, y confirma que el país sigue plenamente integrado en la estructura operativa del torneo.

Por lo tanto, la información actual indica que el Mundial 2026 en México sigue firme. El partido amistoso de la Selección Mexicana contra Islandia en Querétaro y los encuentros de repechaje programados para marzo en Guadalajara y Monterrey se mantienen como los hitos de prueba fundamentales. Si estos eventos transcurren bajo los protocolos de seguridad establecidos, se pondrá fin a la incertidumbre. La gestión de Gabriela Cuevas ha sido vital para articular esta defensa diplomática, asegurando que el sueño de recibir la tercera Copa del Mundo en suelo mexicano permanece intacto, a pesar de los desafíos de seguridad que el país enfrenta en la transición post-“Mencho”.
La Selección Nacional de México y la Selección de Islandia entrenaron en Querétaro de cara al juego de preparación del miércoles en La Corregidora.🏟️#SomosMéxico 🇲🇽 pic.twitter.com/Ffrf9BdCj4
— Selección Nacional (@miseleccionmx) February 24, 2026