La escena política mexicana enfrenta un episodio atípico tras la resolución emitida por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena. El órgano disciplinario determinó suspender de manera provisional la militancia de Sergio Mayer Bretón, quien hasta hace unos días se desempeñaba como diputado federal. Esta medida cautelar surge como respuesta directa a la decisión del legislador de solicitar una licencia indefinida para incorporarse a la sexta temporada de La Casa de los Famosos, un movimiento que ha sido interpretado por las bases del partido como una priorización de intereses económicos personales sobre el mandato popular obtenido en las urnas.
🚨 Morena abrió proceso contra Sergio Mayer
— EnBoga (@EnBogaMx) February 24, 2026
Pidió licencia en la Cámara para participar en La Casa de los Famosos y la Comisión de Honestidad evaluará el caso.
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La investigación interna del partido señala que la conducta de Mayer contraviene los estatutos que exigen a sus representantes mantener una conducta austera y dedicada exclusivamente al servicio público. El documento de suspensión subraya que la presencia del diputado en un reality show de una cadena extranjera proyecta una imagen de frivolidad que daña la cohesión del movimiento y contradice los principios de la llamada cuarta transformación. A pesar de que el marco legal permite a cualquier legislador solicitar licencia, el juicio ético de la comisión interna ha sido severo, ordenando su baja inmediata del padrón de afiliados y bloqueando su participación en cualquier toma de decisiones dentro del instituto político.

Desde la perspectiva legislativa, el impacto de esta ausencia se ha mitigado mediante la activación de los mecanismos constitucionales de relevo. Actualmente, la curul en la Cámara de Diputados es ejercida por su suplente, Luis Morales Flores, quien asumió formalmente el cargo el pasado 17 de febrero. La integración de Morales Flores busca dar continuidad a la agenda de la bancada guinda, evitando que las votaciones estratégicas en el pleno se vean afectadas por la vacante. Esta transición asegura que el distrito representado no quede en la orfandad parlamentaria mientras el propietario se encuentra incomunicado debido al formato del programa televisivo.

El entorno cercano a Mayer ha intentado matizar la situación argumentando que su participación mediática es una plataforma para conectar con audiencias diversas, sin embargo, el contraste entre sus posibles percepciones económicas en el extranjero y su labor parlamentaria inconclusa ha generado un rechazo generalizado en la militancia. La resolución final sobre su expulsión definitiva queda pendiente de una audiencia donde se analice si su comportamiento constituye una falta irreparable a los estatutos de unidad y honestidad. Por ahora, el futuro político de Mayer parece alejarse de la estructura oficialista, perfilando un escenario donde, de ganar el proceso, regresaría al Congreso únicamente como un legislador sin grupo parlamentario. periodo legislativo como diputado independiente una vez que concluya su participación en el reality.