México perdió a uno de sus empresarios más comprometidos con el desarrollo social. Alfredo Achar Tussie, figura central en la consolidación de Pinturas Comex y arquitecto visionario del Papalote Museo del Niño, falleció a los 85 años, dejando una huella imborrable que trasciende las salas de juntas para instalarse en la memoria colectiva del país. Su vida no solo fue una lección de estrategia empresarial, sino un testimonio de cómo el éxito corporativo puede y debe convertirse en un motor para la equidad y la educación.