La compañía noruega Jo Strømgren Kompani regresó a México con la puesta en escena A Dance Tribute to the Art of Football, una obra que desde hace casi tres décadas se ha consolidado como una de las propuestas más innovadoras dentro de la danza contemporánea al trasladar la intensidad emocional y física del fútbol al escenario teatral. Con dos únicas funciones en el Teatro del Bosque Julio Castillo, dentro del Centro Cultural del Bosque, la pieza conectó con un público mexicano profundamente identificado con el balompié y con las expresiones colectivas que genera este deporte.
La presentación forma parte de una colaboración entre la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, mediante la Coordinación Nacional de Danza del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y la Embajada de Noruega en México. El montaje representa además el retorno de la agrupación fundada por el coreógrafo noruego Jo Strømgren, reconocido internacionalmente por desarrollar espectáculos que mezclan teatro físico, humor, movimiento escénico y crítica social.

Estrenada en 1997, A Dance Tribute to the Art of Football ha recorrido diversos festivales internacionales gracias a una propuesta que transformó la manera de representar el fútbol dentro de las artes escénicas. La obra toma elementos cotidianos del juego —las retas callejeras, los entrenamientos, la tensión de la competencia, las celebraciones de la afición y hasta los momentos posteriores en los vestidores— para convertirlos en una narrativa corporal que oscila entre la comicidad y el drama.
Sobre el escenario, cuatro intérpretes recrean las dinámicas del balompié mediante secuencias coreográficas que combinan movimientos propios del deporte con recursos de la danza clásica y contemporánea. La propuesta utiliza el humor físico absurdo como un vehículo para acercar al espectador a situaciones reconocibles dentro de cualquier cancha, desde las rivalidades improvisadas entre amigos hasta la teatralidad que suele rodear a las faltas y lesiones.

El montaje también introduce una lectura crítica sobre las masculinidades asociadas históricamente al fútbol. Aunque el eje principal gira en torno a la amistad, el compañerismo y la pasión colectiva que despierta este deporte, la obra explora también la fragilidad emocional, la competencia exacerbada y ciertos comportamientos machistas presentes en algunos entornos futbolísticos. A través de rupturas dramáticas acompañadas por interpretaciones operísticas de Luciano Pavarotti, los personajes se desprenden momentáneamente de los estereotipos tradicionales ligados a lo masculino y lo femenino.
La recepción del público ha sido uno de los elementos que ha permitido a la obra mantenerse vigente durante años. Personas asistentes a funciones anteriores han destacado la facilidad con la que el espectador puede identificarse con las escenas, aun sin ser un seguidor habitual de la danza contemporánea. La producción apuesta precisamente por derribar la idea de que el arte escénico y el deporte pertenecen a universos separados.

Con esta propuesta, la agrupación noruega demostró que la emoción que despierta el fútbol no se limita a los estadios, sino que también puede expresarse a través del lenguaje artístico. La llegada de A Dance Tribute to the Art of Football a México coloca nuevamente al deporte más popular del mundo como punto de encuentro cultural y emocional, ahora desde una perspectiva coreográfica que transforma cada pase, cada choque y cada celebración en una experiencia escénica colectiva.