La reestructuración del futbol mexicano toma forma. La eliminación del ascenso y descenso en la Liga MX y la transformación de la Liga de Expansión MX marcan un punto de inflexión rumbo a la temporada 2026-2027, con un esquema inspirado en la Major League Soccer (MLS) que prioriza la estabilidad financiera y la expansión mediante franquicias.
La Asamblea de la Liga de Expansión MX, celebrada este miércoles en las instalaciones de la Federación Mexicana de Futbol en Toluca, definió uno de los cambios más relevantes del balompié nacional: la desaparición oficial del sistema de ascenso y descenso.
Diversos reportes coinciden en que esta medida, anticipada desde hace años, busca consolidar un modelo cerrado similar al de la MLS. En lugar de la promoción deportiva tradicional, el acceso a la Primera División se dará mediante la compra de franquicias.
Este viraje responde a argumentos financieros y de infraestructura. De acuerdo con analistas y directivos citados en medios especializados, el objetivo es garantizar proyectos sostenibles, con estadios adecuados, fuerzas básicas y equipos femeniles, alineados con estándares internacionales.
Liga MX rumbo a 20 clubes: franquicias y expansión controlada
El nuevo modelo contempla la expansión gradual de la Liga MX hasta alcanzar 20 equipos. Para ello, se implementará un sistema de adquisición de franquicias con un valor estimado cercano a los 100 millones de dólares por plaza.
Este esquema implica requisitos estrictos:
- Infraestructura certificada (estadio y centros de entrenamiento)
- Proyecto deportivo integral (incluye liga femenil y fuerzas básicas)
- Solidez financiera comprobable
La medida busca evitar problemas históricos como la inestabilidad económica y la falta de desarrollo institucional en clubes de reciente ascenso.
El primer caso concreto de este nuevo sistema será la salida de Mazatlán FC, cuya franquicia fue adquirida para dar entrada al Atlante en el máximo circuito.
A diferencia de otros procesos, como los de Atlas y León —enfocados en eliminar la multipropiedad sin perder su lugar en la liga—, este movimiento implica la desaparición total de una franquicia para dar paso a otra.
¿HABRÁ ASCENSO Y DESCENSO? 🤔
— Claro Sports (@ClaroSports) April 23, 2026
El tema se volverá a tocar el tema, es sobre ¿cómo los equipos de expansión llegarán a la Primera División?
Se analizará si los equipos que quedaron en los últimos puestos tendrán que pagar multas pic.twitter.com/ZQuCew95Ha
Transformación de la Liga de Expansión MX
La Liga de Expansión MX también sufrirá cambios significativos como consecuencia de esta reestructura:
- Atlante deja la categoría tras su incorporación a Liga MX.
- La franquicia del Atlético de Celaya se trasladará a Veracruz, impulsada por inversionistas privados.
- Regresa el futbol profesional al puerto con los Piratas de Veracruz, que jugarán en el renovado Estadio Luis “Pirata” Fuente.
Este movimiento responde a una estrategia de mercado que prioriza plazas con mayor potencial económico y afición consolidada. Otros ajustes relevantes incluyen:
- Cimarrones de Sonora se perfila para desaparecer definitivamente tras haber pausado operaciones.
- Tampico Madero consolida su lugar en la liga y pierde el estatus de “invitado”, lo que le permitirá aspirar a adquirir una franquicia en Liga MX.
- Irapuato enfrenta incertidumbre por la situación contractual del Estadio Sergio León Chávez, lo que podría afectar su continuidad.
Un modelo polémico: estabilidad vs mérito deportivo
La adopción de un sistema tipo MLS ha generado posturas encontradas. Por un lado, directivos argumentan que la eliminación del ascenso y descenso brinda certidumbre financiera y fomenta inversiones a largo plazo.
Por otro, críticos señalan que se pierde la esencia competitiva del futbol, donde el rendimiento deportivo definía el destino de los clubes.
Especialistas en gestión deportiva han advertido que este modelo puede reducir la competitividad en divisiones inferiores, aunque también reconocen que podría elevar el nivel estructural del futbol mexicano.
La temporada 2026-2027 marcará el inicio de una nueva era en el futbol mexicano. Con un sistema cerrado, basado en franquicias y con estándares más estrictos, la Liga MX busca posicionarse como una liga más estable y comercialmente atractiva en el continente.