El excampeón de peso completo de la Ultimate Fighting Championship (UFC), Caín Velásquez, fue puesto en libertad luego de permanecer 11 meses en prisión en Estados Unidos, como parte del proceso judicial derivado de un caso que sacudió tanto al mundo de las artes marciales mixtas como a la opinión pública fuera del deporte.
La salida del peleador, de ascendencia mexicana, fue confirmada públicamente por su agente, Mike Fonseca, quien informó que Velásquez abandonó el centro penitenciario estatal ubicado en Soledad, California, donde cumplía parte de la condena dictada en su contra por hechos ocurridos en 2022.
Cain Velazquez is back with his family. ❤️🥹 pic.twitter.com/hOjYZWItXw
— MMA Junkie (@MMAJunkie) February 15, 2026
Velásquez había sido sentenciado en marzo de 2025 a cinco años de prisión, luego de declararse culpable de intento de homicidio, tras un episodio que se originó en la denuncia contra Harry Goularte, señalado por presuntamente abusar sexualmente del hijo del expeleador mexicoestadounidense.
De acuerdo con la acusación presentada por la Fiscalía del condado de Santa Clara, el caso se remonta a una persecución ocurrida en febrero de 2022, cuando Caín Velásquez siguió la camioneta en la que viajaba Goularte. El Ministerio Público describió el hecho como una persecución de alta velocidad por calles de la ciudad de San José, en el norte de California. Según la narrativa oficial, durante el trayecto el exatleta habría impactado el vehículo perseguido con su automóvil y posteriormente disparado en múltiples ocasiones con una pistola calibre .40.
El episodio concluyó con dos impactos de bala en contra del padre de Harry Goularte, quien se encontraba en el vehículo. Aunque el hombre resultó lesionado, las heridas no fueron consideradas de riesgo vital, un elemento que fue parte del análisis judicial durante el proceso penal.

A pesar de la sentencia formal de cinco años, la permanencia efectiva de Velásquez tras las rejas se redujo de manera considerable. En el largo procedimiento, que incluyó periodos previos bajo custodia y arresto domiciliario, el sistema le acreditó más de 1,200 días ya cumplidos, lo que permitió que el excampeón alcanzara el umbral para acceder a la liberación, tras pasar 11 meses en prisión estatal.
No obstante, el caso está lejos de cerrarse por completo. Aunque Caín Velásquez recuperó su libertad y podrá reintegrarse a su vida familiar, aún enfrenta consecuencias legales: permanece activa una demanda civil en su contra, un proceso independiente al penal que podría derivar en sanciones económicas.
En paralelo, Harry Goularte continúa enfrentando cargos por actos lascivos con un menor, lo que mantiene abierto el expediente que detonó el conflicto original y que fue clave para entender el contexto emocional que rodeó la decisión del expeleador de actuar por cuenta propia, en un caso que desde el inicio fue observado con atención pública y mediática.
#CainVelasquez being freed from prison 🙌
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Should’ve never been taken in in the first place 😌 pic.twitter.com/4uqVGv1qQD
Velásquez, considerado uno de los grandes referentes del octágono, marcó época al conquistar el campeonato indiscutido de peso completo en 2010 tras vencer a Brock Lesnar, uno de los nombres más mediáticos de la historia de la UFC. Su carrera, caracterizada por un estilo dominante basado en lucha y presión constante, lo convirtió en una figura emblemática para la afición estadounidense y para el público mexicano, que lo adoptó como símbolo por su origen familiar.
Con su liberación, Caín Velásquez cierra el capítulo más inmediato de un proceso judicial largo y polémico, que colocó en el centro del debate un tema complejo: la justicia institucional frente al impulso personal de venganza cuando hay delitos graves que involucran a menores. El excampeón vuelve a la vida pública fuera de prisión, pero lo hace todavía bajo la sombra de litigios pendientes y de un caso que seguirá teniendo repercusiones legales y sociales.