La Selección de Irán se vio obligada a abandonar territorio estadounidense durante la madrugada, apenas unas horas después de empatar 2-2 frente a Nueva Zelanda en su debut mundialista. Las restricciones de visado y las condiciones logísticas derivadas de las tensiones diplomáticas entre Washington y Teherán impidieron que la delegación permaneciera en Los Ángeles, obligándola a regresar de inmediato a su campamento base en Tijuana, México.
La situación ha generado controversia dentro y fuera del torneo, ya que el cuerpo técnico iraní considera que la medida afecta directamente la preparación deportiva del equipo y representa un escenario inusual para una competencia de la magnitud de la Copa del Mundo.
Horas después de concluir el encuentro correspondiente al Grupo G, la delegación iraní recibió la instrucción de abandonar territorio estadounidense.
Como consecuencia, jugadores, entrenadores y personal autorizado tuvieron que trasladarse de emergencia al aeropuerto para regresar a Tijuana, ciudad donde se encuentra concentrado el equipo durante el certamen.
La medida responde a las severas restricciones migratorias impuestas a ciudadanos iraníes y a acuerdos especiales implementados para permitir la participación de la selección en los partidos programados en Estados Unidos.
El director técnico de la selección de Irán, Amir Ghalenoei, denunció que la delegación del Team Melli fue obligada a abandonar el territorio de Estados Unidos de manera inmediata tras empatar 2-2 contra Nueva Zelanda, cancelando los planes de pernoctar en California para su… pic.twitter.com/bjpan70jSB
— La Jornada (@lajornadaonline) June 16, 2026
Restricciones de visa complican la participación iraní
Las dificultades no se limitaron únicamente al traslado posterior al partido.
Diversos integrantes de la comitiva y representantes federativos no pudieron ingresar a Estados Unidos debido a que les fue negada la visa de entrada.
De acuerdo con reportes relacionados con la delegación iraní, algunos integrantes del equipo de trabajo tuvieron que permanecer en territorio mexicano y seguir el encuentro a distancia.
La situación evidenció las complicaciones operativas que enfrenta la selección islámica durante el torneo, particularmente en los encuentros programados en sedes estadounidenses.
Amir Ghalenoei critica la logística impuesta a Irán
El director técnico de Irán, Amir Ghalenoei, expresó públicamente su inconformidad con el esquema de movilidad impuesto a su equipo.
Según declaraciones atribuidas al estratega, el traslado inmediato entre países representa un “desastre” desde el punto de vista deportivo y afecta los procesos de recuperación física de los futbolistas.
Especialistas en rendimiento deportivo coinciden en que los tiempos de descanso y recuperación son factores fundamentales durante una Copa del Mundo.
Los desplazamientos internacionales constantes, sumados a controles migratorios y procesos de seguridad adicionales, podrían representar una desventaja competitiva para la selección iraní respecto a otros equipos del grupo.
Protestas rodean la presencia de Irán en Los Ángeles
La tensión también se hizo presente fuera del terreno de juego.
En los alrededores del estadio se registraron manifestaciones de integrantes de la diáspora iraní residentes en Estados Unidos.
Los manifestantes desplegaron pancartas y expresaron su rechazo hacia la representación oficial del país, argumentando que el combinado nacional representa al gobierno de Teherán y no a la sociedad iraní en su conjunto.
Asimismo, durante el encuentro también se observaron mensajes de carácter político en las gradas.
Entre ellos destacó la frase “Minab 168”, utilizada por algunos aficionados para recordar a las 168 niñas fallecidas en un ataque contra una escuela ocurrido meses atrás.
La presencia de estos mensajes reflejó cómo el contexto político y social que rodea a Irán continúa teniendo repercusiones en escenarios deportivos internacionales.
Así quedó el Grupo G tras la primera jornada
En el plano estrictamente deportivo, el Grupo G terminó completamente igualado tras los partidos inaugurales.
El empate 2-2 entre Irán y Nueva Zelanda se sumó a la igualdad 1-1 registrada entre Bélgica y Egipto, dejando a las cuatro selecciones con un punto en la clasificación.
Este escenario mantiene abierta la lucha por los boletos a la siguiente ronda y aumenta la importancia de los encuentros programados para la segunda fecha.