Las preocupaciones de los especialistas del sector privado sobre la gobernanza y el manejo de las finanzas públicas en México registraron un incremento durante mayo de 2026, en un contexto marcado por el deterioro de la percepción sobre la situación económica del país y por recientes ajustes en la evaluación crediticia de la nación por parte de agencias internacionales.
De acuerdo con la más reciente Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, elaborada por el Banco de México, los analistas elevaron ligeramente su nivel de preocupación respecto a diversos factores que podrían limitar el crecimiento económico nacional. El indicador relacionado con la gobernanza pasó de 5.7 puntos en abril a 5.8 puntos en mayo, dentro de una escala de uno a siete en la que los niveles más altos representan mayores obstáculos para el desarrollo económico.
Banxico explicó que esta medición evalúa el grado en que distintos factores son percibidos como limitantes para el crecimiento. Dentro del componente de gobernanza se consideran variables como la inseguridad pública, la falta de estado de derecho, la corrupción, la impunidad y la incertidumbre política interna.

Los resultados muestran que la mayoría de estos factores permaneció sin cambios respecto al mes anterior; sin embargo, la incertidumbre política interna fue uno de los elementos que contribuyó al aumento general del indicador. El ajuste se produjo en un escenario de creciente atención pública sobre asuntos de seguridad y gobernabilidad, así como en medio de controversias derivadas de señalamientos realizados por autoridades estadounidenses sobre presuntos vínculos de actores políticos mexicanos con organizaciones criminales.
A la par de estas preocupaciones institucionales, los especialistas también reflejaron una percepción menos favorable sobre el manejo de las finanzas públicas. Este rubro aumentó de 4.9 puntos en abril a 5.0 puntos en mayo, lo que evidencia una mayor inquietud respecto a la sostenibilidad de las cuentas gubernamentales y la capacidad del Estado para mantener un equilibrio fiscal en los próximos años.
El sondeo revela que la percepción sobre la política de gasto público pasó de 5.2 a 5.3 puntos, mientras que la preocupación relacionada con el nivel de endeudamiento del sector público registró uno de los mayores incrementos al avanzar de 5.0 a 5.2 puntos. En contraste, la valoración sobre la política tributaria permaneció sin cambios en 4.7 unidades.

Estas cifras adquieren relevancia luego de que durante mayo las agencias calificadoras Moody’s Ratings y S&P Global Ratings adoptaran decisiones que impactaron la percepción sobre la solidez financiera del país. Moody’s redujo la calificación crediticia soberana de México, mientras que S&P modificó la perspectiva asociada a la nota crediticia nacional, factores que incrementaron el escrutinio sobre las finanzas públicas y las perspectivas de crecimiento.
La encuesta del banco central también reflejó un deterioro en las expectativas económicas para los próximos años. Los especialistas redujeron de manera significativa su pronóstico para el crecimiento del Producto Interno Bruto durante 2026. La mediana de las estimaciones pasó de 1.38 por ciento en abril a 1.10 por ciento en mayo, una disminución que confirma la cautela predominante entre los analistas respecto al desempeño de la economía mexicana.
La nueva previsión se ubica además por debajo de la expectativa planteada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en los Pre-Criterios Generales de Política Económica 2026. En dicho documento, la dependencia federal proyectó un crecimiento económico de entre 1.8 y 2.8 por ciento anual, un rango considerablemente más optimista que el estimado por los especialistas consultados por Banxico.

Para 2027 también se observó un ajuste a la baja, aunque de menor magnitud. Los analistas redujeron su expectativa de crecimiento de 1.88 a 1.80 por ciento anual, lo que sugiere que las dudas sobre el dinamismo económico no se limitan al corto plazo.
En materia inflacionaria, el consenso mostró una ligera mejora. Los especialistas prevén que la inflación general cierre 2026 en 4.35 por ciento, cifra inferior al 4.38 por ciento estimado un mes antes. No obstante, la proyección continúa por encima del objetivo permanente del Banco de México, fijado en 3 por ciento con un margen de variación de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.
Los resultados de la encuesta reflejan un escenario en el que las preocupaciones sobre la calidad institucional, la gobernanza y la situación de las finanzas públicas se combinan con expectativas de menor crecimiento económico. Aunque los cambios registrados durante mayo fueron moderados, la tendencia confirma que los especialistas mantienen reservas sobre diversos factores estructurales que podrían influir en el desempeño de la economía mexicana durante los próximos años.