La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) advirtió que el mercado laboral mexicano atraviesa un periodo de desaceleración que se refleja tanto en la baja generación de empleo formal como en el persistente crecimiento de la informalidad, donde ya se concentra el 55.2 por ciento de la población ocupada, equivalente a 33.4 millones de personas que laboran sin acceso pleno a seguridad social, pensión, créditos para vivienda y otros derechos laborales.
Con base en cifras oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de los indicadores laborales más recientes, el organismo empresarial sostuvo que la economía nacional continúa perdiendo dinamismo y se encuentra lejos de la capacidad necesaria para generar los empleos formales que demanda el país.
Durante el primer semestre de 2026 se crearon únicamente 262 mil 628 empleos registrados ante el IMSS, una cifra que representa menos de la mitad de los cerca de 600 mil puestos de trabajo que debieron generarse en ese mismo periodo para mantener la ruta hacia una meta anual cercana a 1.2 millones de nuevos empleos formales.

La organización empresarial señaló que, si bien el empleo formal continúa creciendo, el ritmo resulta insuficiente para absorber a quienes se incorporan al mercado laboral y para contener el avance de la informalidad, fenómeno que mantiene a más de la mitad de los trabajadores mexicanos sin acceso a los beneficios que ofrece un empleo formal.
Al cierre de junio de 2026, el IMSS registró 22 millones 779 mil 704 trabajadores afiliados, lo que representó un crecimiento anual de apenas 2.0 por ciento, porcentaje inferior al promedio histórico de 2.7 por ciento observado para ese mismo mes en años anteriores.
Para Coparmex, este comportamiento confirma una pérdida de dinamismo en la economía nacional, situación que se desarrolla en un contexto marcado por la incertidumbre relacionada con las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), un crecimiento económico que no logra consolidarse y los problemas de inseguridad que continúan afectando distintas regiones del país.
El organismo empresarial subrayó que la informalidad laboral representa uno de los principales desafíos para el desarrollo económico y social, ya que implica que 33.4 millones de personas trabajan sin acceso pleno a prestaciones laborales fundamentales, entre ellas seguridad social, ahorro para el retiro, créditos para vivienda y otros mecanismos de protección que brinda la formalidad.
En ese contexto, la Coparmex sostuvo que el empleo formal sigue siendo la herramienta más efectiva para combatir la pobreza y favorecer la movilidad social, al considerar que un mercado laboral sólido permite mejorar los ingresos de las familias y fortalecer el crecimiento económico.

La confederación también presentó resultados sobre las expectativas del sector privado, los cuales muestran que, aunque existe disposición para expandir operaciones, persisten factores que limitan la inversión. De acuerdo con sus datos, el 62.8 por ciento de las empresas manifestó interés en crecer dentro del país; sin embargo, únicamente el 39.5 por ciento considera que actualmente existen condiciones favorables para invertir.
Entre los principales obstáculos identificados por el empresariado destaca la incertidumbre económica, señalada por el 26.1 por ciento de los participantes; seguida por la inseguridad, mencionada por el 20.4 por ciento; y la incertidumbre política, con el 18.4 por ciento.
Ante ese panorama, la Coparmex afirmó que el sector empresarial mantiene la disposición para generar más empleos, pero advirtió que el entorno económico y jurídico inhibe nuevas inversiones y limita la expansión de las empresas.
Por ello, hizo un llamado al Gobierno federal para establecer condiciones que impulsen la inversión productiva y fortalezcan la generación de empleo formal. Entre las prioridades planteadas se encuentran el fortalecimiento del Estado de derecho, el combate focalizado a la extorsión, la garantía de certeza jurídica y la protección de las inversiones.
Asimismo, planteó la necesidad de mejorar la infraestructura, asegurar el suministro de energía, fortalecer la conectividad y ofrecer servicios competitivos que faciliten la operación y el crecimiento de las empresas.
La organización empresarial también pidió reglas estables para la inversión, mecanismos de evaluación del impacto regulatorio e incentivos dirigidos a promover la creación de empleos formales, al sostener que un entorno de certidumbre resulta indispensable para elevar la productividad y la competitividad del país.
“El empleo sostenible no se genera por decreto: surge de empresas que cuentan con condiciones para invertir, crecer, elevar su productividad y competir”, sostuvo la Coparmex al insistir en que la generación de puestos de trabajo formales constituye la política pública con mayor capacidad para reducir la pobreza y ampliar las oportunidades de desarrollo para millones de mexicanos.