La disputa comercial entre Estados Unidos y Brasil atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. La administración del presidente Donald Trump mantiene abiertas dos investigaciones que podrían derivar en la aplicación de aranceles acumulados de hasta 37.5% sobre más de 4,000 productos brasileños, una decisión que será definida el próximo 15 de julio de 2026.
Las nuevas medidas comerciales se sumarían a los gravámenes ya vigentes para determinados sectores estratégicos y podrían afectar a industrias como el calzado, el azúcar, la madera y los productos químicos. Mientras tanto, el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha endurecido su postura frente a Washington y ha reforzado sus vínculos económicos con China como estrategia para reducir la dependencia del mercado estadounidense.
Estados Unidos evalúa nuevos aranceles contra Brasil
La política comercial de la Casa Blanca mantiene actualmente un esquema de gravámenes temporales y sectoriales sobre diversas importaciones brasileñas.
Después de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidara parte de los aranceles generales impuestos el año anterior, la administración Trump recurrió a la Sección 122 de la legislación comercial para establecer un arancel temporal adicional del 10%.
La medida permanecerá vigente hasta el 24 de julio de 2026 y afecta diversos productos de exportación, entre ellos el café instantáneo brasileño.
Además del gravamen temporal, los productos derivados del acero, aluminio y cobre procedentes de Brasil enfrentan actualmente un arancel fijo del 15%, una medida que forma parte de la estrategia estadounidense para proteger a su industria metalúrgica.
Las nuevas investigaciones podrían elevar los aranceles hasta 37.5%
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) mantiene abiertas dos investigaciones que podrían traducirse en nuevos impuestos a las importaciones brasileñas.
La primera investigación plantea imponer una sobretasa del 25% al considerar que Brasil incurre en prácticas que afectan la competencia comercial estadounidense.
Entre los argumentos expuestos por Washington figuran la deforestación ilegal, la piratería y el funcionamiento del sistema brasileño de pagos instantáneos PIX, al que autoridades estadounidenses consideran una posible desventaja competitiva frente a empresas financieras como Visa y Mastercard.
La segunda investigación, desarrollada bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense, propone un arancel adicional del 12.5% por considerar que Brasil no combate de manera suficiente el trabajo análogo a la esclavitud.
Si ambas propuestas son aprobadas, algunos productos podrían enfrentar una carga arancelaria acumulada de hasta 37.5%.
🇧🇷 El presidente brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, acusó a la familia del expresidente Jair Bolsonaro de traición a la patria por actuar contra los intereses nacionales, tras conocerse que el senador y candidato presidencial Flávio Bolsonaro pidió al gobierno de Estados… pic.twitter.com/5IV6vI9Oqn
— INFO CAPITAL (@InfoCapitalTV) July 3, 2026
Productos estratégicos quedarían exentos de las nuevas tarifas
Aunque la propuesta contempla miles de bienes brasileños, Estados Unidos prevé mantener fuera del nuevo arancel del 25% algunos productos considerados estratégicos para su propia economía.
Entre ellos destacan la carne de res, el café en grano, las tierras raras, otros minerales críticos y diversas piezas utilizadas por la industria aeronáutica.
En contraste, sectores como el calzado, el azúcar de caña, la madera de pino, el granito y la industria química figuran entre los más expuestos al endurecimiento de las medidas comerciales.
Lula fortalece su alianza con China ante la presión de Washington
Frente a la posibilidad de nuevas restricciones comerciales, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha reiterado que Brasil responderá si Estados Unidos impone nuevos aranceles.
Paralelamente, el gobierno brasileño ha intensificado su estrategia de diversificación comercial mediante un mayor acercamiento con China, que actualmente se consolida como su principal socio económico. El intercambio bilateral entre ambos países alcanzó un récord de aproximadamente 171,000 millones de dólares, impulsado por el incremento de las exportaciones brasileñas hacia el mercado asiático.
La disputa comercial también influye en la política brasileña
El conflicto comercial se desarrolla en un contexto marcado por las elecciones presidenciales que Brasil celebrará en octubre de 2026.
En ese escenario, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y aspirante presidencial, compareció ante un panel de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos para solicitar que la administración Trump posponga la eventual aplicación de los nuevos aranceles.
El legislador argumentó que las sanciones afectarían directamente a empresas y exportadores brasileños y podrían fortalecer políticamente al presidente Lula durante la campaña electoral.
El 15 de julio será clave para la relación comercial entre ambos países
La decisión que adopte la administración estadounidense el próximo 15 de julio será determinante para el futuro de las relaciones económicas entre las dos mayores economías del continente.
Una eventual aprobación de los nuevos aranceles podría intensificar las tensiones comerciales, modificar el flujo de exportaciones brasileñas y acelerar la estrategia de diversificación de mercados impulsada por el gobierno de Lula da Silva, con China como principal alternativa para mantener el crecimiento de su comercio exterior.