La ministra en retiro y diputada federal de Morena, Olga Sánchez Cordero, expresó reservas sobre la reforma que busca anular elecciones en casos de presunta injerencia extranjera y sostuvo que el proyecto vulnera el principio de certeza jurídica debido a la amplitud de sus alcances y a la falta de precisión en la definición de las conductas que podrían ser consideradas como causales de nulidad.
Durante la discusión del dictamen en la Cámara de Diputados, la legisladora señaló que la redacción de la iniciativa abre la puerta a interpretaciones discrecionales por parte de las autoridades electorales y jurisdiccionales, al no delimitar con claridad los supuestos específicos bajo los cuales podría configurarse la intervención extranjera en un proceso electoral.
“Yo estimo que estamos frente a una norma abierta y esa norma abierta no establece con precisión su contenido de alcance y como juzgadora puedo decirles que se puede rellenar con cualquier cantidad de supuestos normativos. Yo voy a votar en abstención porque atenta contra el principio de certeza”, declaró Sánchez Cordero.
La posición de la exsecretaria de Gobernación llamó la atención debido a que provino desde la propia bancada mayoritaria y porque colocó en el centro del debate uno de los principios fundamentales del sistema electoral mexicano: la certeza jurídica. La diputada argumentó que, desde su experiencia como integrante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, una disposición ambigua puede derivar en interpretaciones expansivas que terminen afectando la legalidad y la estabilidad de los procesos democráticos.
La reforma discutida plantea incorporar mecanismos para invalidar elecciones cuando exista participación o influencia extranjera en campañas o procesos políticos nacionales. Sin embargo, críticos de la propuesta han advertido que el concepto de “injerencia extranjera” podría abarcar desde financiamiento ilegal hasta expresiones públicas, propaganda digital o posicionamientos internacionales, dependiendo de cómo sea interpretado por las autoridades competentes.
En su intervención, Sánchez Cordero enfatizó que las normas electorales deben estar redactadas con criterios estrictos de taxatividad y precisión, especialmente cuando contemplan sanciones tan graves como la nulidad de una elección. Bajo esa lógica, consideró que el texto actual no delimita de manera suficiente cuáles serían las conductas concretas que activarían la medida.
El debate ocurre en medio de una discusión más amplia sobre reformas político-electorales impulsadas en el Congreso y sobre el papel que pueden desempeñar actores extranjeros en procesos democráticos nacionales, particularmente a través de plataformas digitales, financiamiento irregular o campañas de desinformación.
La abstención anunciada por la ministra en retiro también evidenció diferencias de criterio al interior de Morena respecto a los alcances constitucionales de la reforma, auqnue en comisiones se aprobó la propuesta con los votos mayoritarios de Morena y los votos en contra de MC-PAN y PRI.