Ante el incremento de ataques con drones e infraestructura civil por parte de los rebeldes hutíes aliados de Irán, el Departamento de Estado de EE.UU. ordenó la salida inmediata de sus empleados gubernamentales no esenciales y sus familias en territorio saudí para salvaguardar su integridad ante una inminente escalada militar.
El panorama geopolítico en el Golfo Pérsico vuelve a encender las alarmas globales. El gobierno de Estados Unidos anunció la retirada obligatoria de su personal diplomático no esencial y de sus familiares en Arabia Saudí. La medida fue impulsada por un portavoz del Departamento de Estado tras un preocupante repunte de hostilidades y bombardeos directos atribuidos al grupo rebelde de los hutíes de Yemen, quienes cuentan con el respaldo de Irán.
De acuerdo con los reportes oficiales, el detonante principal de esta decisión ha sido la intensificación de las operaciones que han alcanzado aeropuertos civiles, zonas habitacionales e infraestructura energética clave, dejando víctimas civiles y forzando drásticas interrupciones en los itinerarios de transporte aéreo. El Departamento advirtió explícitamente sobre el elevado riesgo de que estas fricciones fronterizas y regionales se propaguen con rapidez fuera de la zona inmediata de conflicto.
A través de comunicados oficiales, las autoridades estadounidenses subrayaron que garantizar el bienestar y la seguridad de sus misiones en el extranjero es su máxima prioridad política y estratégica. Mientras el personal inicia su retorno asistido a territorio norteamericano, las embajadas de la región permanecen bajo estrictas alertas de seguridad ante el temor de nuevas ofensivas tácticas en los próximos días.
Estados Unidos anuncia la retirada de sus empleados gubernamentales no esenciales y sus familiares de Arabia Saudí debido a los ataques hutíes contra el país árabe y al riesgo de una escalada. https://t.co/sn0JjFNhvu
— EFE Noticias (@EFEnoticias) October 21, 2026