Habitantes de la comunidad de Yaxché de Peón, perteneciente al municipio de Ucú, en Yucatán, se manifestaron de manera pacífica para denunciar la operación de maquinaria pesada en las inmediaciones del poblado y la destrucción de parcelas ejidales, hechos que atribuyen a trabajos realizados por personal de la Secretaría de la Defensa Nacional en el marco de la construcción del ramal de carga del Tren Maya.
De acuerdo con los vecinos, desde hace varios días trascavos y otra maquinaria bajo resguardo de la Sedena comenzaron a ingresar a terrenos ejidales y áreas de densa vegetación, provocando la devastación de extensas zonas verdes y afectaciones directas a parcelas que pertenecen a ejidatarios de la comunidad. Señalan que el trazo del ramal de carga del Tren Maya atraviesa múltiples predios colectivos, muchos de ellos sin que exista un acuerdo claro con sus legítimos propietarios ni procesos transparentes de ocupación o adquisición.
La militarización avanzan en Yucatán.
— SELVAME (@SelvameMX) January 21, 2026
@Defensamx1 deforesta el monte que pertenece a habitantes de Yaxché de Peón, en Ucú, para construir el ramal de carga del Tren Maya entre Umán y Progreso.
Enviaron soldados para intimidar https://t.co/YvWNNyzyEY
Los ejidatarios denunciaron además presuntas irregularidades en la compra de terrenos, al asegurar que diversas empresas habrían adquirido parcelas mediante supuestas asambleas ejidales que, afirman, nunca se realizaron o carecieron de validez legal. Según los testimonios de los pobladores, estos predios habrían sido posteriormente vendidos al gobierno federal, lo que, sostienen, configura un esquema de despojo basado en actos fraudulentos. A esta situación se suma, señalan, la invasión de parcelas que no han sido enajenadas y que continúan siendo trabajadas o resguardadas por sus dueños originales.
La protesta se llevó a cabo en las inmediaciones del área donde se realizan los trabajos del tren y, de acuerdo con los manifestantes, fue una movilización sin incidentes ni bloqueos, en la que únicamente participaron habitantes de la comunidad. Sin embargo, denunciaron que tras la manifestación se desplegó un número considerable de elementos del Ejército en la zona, lo que interpretaron como un intento de intimidación hacia la población inconforme.
Los vecinos de Ucú exigieron que la maquinaria suspenda de inmediato los trabajos en las parcelas ejidales y se retire de los terrenos en disputa, así como una revisión y aclaración de las operaciones de compra de tierras que, aseguran, se realizaron mediante asambleas ejidales espurias. Subrayaron que la comunidad no se opone al diálogo ni a una salida negociada, pero demandan que cualquier acuerdo se base en la legalidad y en el pago justo por sus tierras, conforme a su valor real y con pleno respeto a sus derechos agrarios.
Los manifestantes también lamentaron la ausencia de respaldo por parte del alcalde de Ucú, Gener Pech, durante la protesta. Señalaron que la movilización fue organizada y sostenida únicamente por los propios pobladores y recordaron que el municipio enfrenta además problemas administrativos, como el corte del suministro de energía eléctrica por adeudos no cubiertos, situación que ha generado un mayor malestar social.
La inconformidad en Yaxché de Peón no es un hecho aislado. A esta protesta se suma la que de manera paralela realizan habitantes de la comunidad de Yaxcopoil, en el municipio de Umán, quienes han denunciado afectaciones similares relacionadas con el ramal de carga del Tren Maya. Ambos casos reflejan un creciente conflicto social en torno al proyecto ferroviario, particularmente en lo que respecta a la ocupación de tierras ejidales, la transparencia en los procesos de adquisición y el impacto ambiental en comunidades rurales de Yucatán.