El gremio ganadero y social de México enfrenta hoy una de sus jornadas más dolorosas. La tarde del miércoles 22 de abril de 2026, la violencia cobró la vida de Lina Alejandra Rodríguez Castillo, una mujer cuyo liderazgo y tenacidad habían logrado posicionar a las productoras chihuahuenses en un nivel de representación nacional inédito. El suceso ha dejado una huella de indignación que traspasa las fronteras del estado de Chihuahua y resuena en todo el sector agropecuario del país.
Asesinan a Lina Alejandra Rodríguez Castillo, empresaria y secretaria nacional de la organización Mujeres Ganaderas de México (MUGAM), se tiene como principales líneas de investigación la participación de tres hombres en los hechos. pic.twitter.com/kd5ybnmpVP
— Radio Fórmula Chihuahua (@radioformulachi) April 23, 2026
De acuerdo con la información oficial emitida por las autoridades de seguridad, el ataque tuvo lugar en el establecimiento comercial “Agro-Cali”, propiedad de la víctima, ubicado estratégicamente sobre la carretera que conecta los municipios de Cuauhtémoc y La Junta. Según los reportes preliminares de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género (FEM), un sujeto ingresó al local y arremetió contra las dos mujeres que se encontraban laborando en el lugar.
Lina Alejandra, quien además de su rol en MUGAM fungía como delegada de la Asociación Ganadera Local de Guerrero, perdió la vida a causa de las heridas provocadas por un arma blanca. En el mismo incidente, una segunda mujer resultó gravemente lesionada y fue trasladada de urgencia a un centro hospitalario para recibir atención médica especializada, donde su estado de salud permanece bajo observación.
Rodríguez Castillo no era solo una empresaria; era una pieza fundamental para la equidad en el campo mexicano. Como secretaria nacional de MUGAM, fue la principal impulsora de la apertura y consolidación del capítulo Chihuahua de la organización. Su gestión se caracterizó por la búsqueda incansable de capacitación, créditos y mejores oportunidades de mercado para las mujeres ganaderas, rompiendo con los estereotipos y las barreras de un sector tradicionalmente dominado por hombres.
Colegas y representantes de la Unión Ganadera de Chihuahua han expresado su pesar, describiendo a Lina como una mujer que “murió en su trinchera”, trabajando por dignificar la labor del campo. Su capacidad de convocatoria y su compromiso con las familias productoras la convirtieron en un referente de resiliencia y éxito empresarial en la región.

Tras darse a conocer la noticia, las redes sociales y los comunicados oficiales del gremio se inundaron de mensajes de condolencias acompañados de un clamor urgente: justicia. Organizaciones civiles, cámaras de comercio y líderes políticos han exigido a la Fiscalía del Estado de Chihuahua que el caso se investigue bajo protocolos de feminicidio y con una perspectiva de género exhaustiva.

El gremio ganadero ha reiterado que el asesinato de Lina no puede quedar impune. “No podemos permitir que nuestras líderes y trabajadoras sigan siendo blanco de la violencia”, declararon fuentes cercanas a la organización. En un contexto nacional marcado por la creciente preocupación sobre la inseguridad en las zonas rurales, este crimen se suma a una lista que el sector ganadero promete no olvidar, exigiendo a las autoridades estatales y federales una estrategia clara que garantice el Estado de Derecho y la integridad física de quienes, día a día, aseguran la cadena de suministro alimentario del país.
A poco más de 24 horas del suceso, la comunidad espera el avance de las indagatorias y la identificación del responsable, en un caso que ha sacudido las conciencias sobre la urgencia de proteger a quienes representan el motor productivo de México.