La opinión favorable sobre la presidenta Claudia Sheinbaum se ubicó en 61.4 por ciento en el más reciente estudio de opinión en línea de Consulta Mitofsky, de acuerdo con los datos presentados este viernes por el presidente de la firma, Roy Campos, en el programa de Radio Fórmula. La cifra representa un descenso respecto a niveles cercanos a 72 por ciento reportados hace un año en mediciones de la misma casa encuestadora, y refleja un saldo neto positivo de 28.4 puntos, al registrar 33 por ciento de opinión negativa.
Campos explicó que factores como las manifestaciones y bloqueos de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la difusión de problemas de desabasto de medicamentos y equipos, un caso en Morelos relacionado con la liberación de un delincuente y el debate sobre la ley de ingresos han incidido en la evaluación pública. El análisis se realizó en el marco de la sección “Semana de Claudia”.
Durante las últimas dos semanas, personal del IMSS —médicos, enfermeras, jubilados y trabajadores de distintas categorías— ha realizado protestas en al menos 18 entidades del país, incluidas la Ciudad de México, Estado de México, Oaxaca, Hidalgo, Puebla y Nuevo León. Las demandas principales incluyen un incremento salarial directo del 10 por ciento (frente a la oferta integral de 6.8 por ciento acordada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social), abasto suficiente de medicamentos e insumos, contratación de más personal y mejores condiciones laborales. En varios casos se registraron cierres de vialidades y concentraciones frente a hospitales y oficinas del instituto. Los manifestantes han denunciado escasez de materiales básicos y saturación de servicios, lo que, afirman, afecta tanto a su trabajo como a la atención de los derechohabientes.
📊La aprobación de Claudia Sheinbaum cayó de 72% a 61% en un año, de acuerdo con las cifras analizadas por @RoyCampos, de @Mitofsky_group, en la #SemanaDeClaudia.
— Azucena Uresti (@azucenau) October 16, 2026
Las protestas de trabajadores del IMSS han visibilizado la falta de medicamentos, personal e insumos, problemas que… pic.twitter.com/vnyh2ag8Hh
La presidenta Sheinbaum reconoció en sus conferencias matutinas de esta semana que existen “demandas legítimas” que deben atenderse. Instruyó al director general del IMSS, Zoé Robledo, a presentar de inmediato un plan de acción para resolver los pendientes. Señaló que se han realizado contrataciones de personal, inversiones en infraestructura y entregas de medicamentos a través de mecanismos como las Rutas de la Salud. Al mismo tiempo, rechazó que exista una crisis generalizada en el sistema de salud y cuestionó el uso político de las movilizaciones por parte de actores de oposición. También adelantó aumentos en las becas para médicos residentes y reiteró que el gobierno no ha permanecido “de brazos cruzados” durante sus dos años de administración.
Otras mediciones recientes mantienen a Sheinbaum en niveles altos de respaldo. El ranking internacional de mandatarios de Mitofsky y TResearch correspondiente a septiembre de 2026 la ubicó con 72 por ciento de aprobación, en el tercer lugar mundial detrás de Nayib Bukele (El Salvador, 90 por ciento) y Vladimir Putin (Rusia, 76 por ciento), y como la mujer gobernante con mayor apoyo entre las incluidas en el ejercicio. Encuestas nacionales de septiembre y principios de octubre la colocan alrededor del 70 por ciento.
El contraste entre la medición de opinión favorable en línea de 61.4 por ciento y las cifras de aprobación general cercanas al 70 por ciento ilustra las variaciones propias de los distintos instrumentos demoscópicos. Mientras las protestas del sector salud han visibilizado carencias operativas que impactan a millones de derechohabientes, el gobierno federal sostiene que avanza en la atención de esos problemas y que el respaldo ciudadano se mantiene sólido en comparación con la mayoría de los mandatarios evaluados a nivel internacional.
La evolución de estos indicadores y la respuesta institucional a las demandas del IMSS serán relevantes en los próximos meses, en un contexto en el que la percepción ciudadana combina el apoyo a la gestión general con reclamos específicos sobre el funcionamiento de servicios públicos esenciales.