Una revisión de 300 contratos firmados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) durante el ejercicio presupuestal 2025 revela la asignación de más de 600 millones de pesos a proveedores diversos, entre los que destacan empresas vinculadas al entorno familiar del actual secretario de Economía, Marcelo Ebrard, así como a una cooperativa relacionada con la red del dirigente sindical Martín Esparza Flores.
De acuerdo con la investigación difundida por Latinus, uno de los contratos identificados corresponde a la empresa Blindajes Alemanes, en la que participa como integrante del consejo de administración Fabián Jorge Ebrard Casaubon. Esta compañía recibió un monto de 7.8 millones de pesos por parte de la Sedena, en el marco de adquisiciones relacionadas con materiales y servicios para la industria militar.

El reportaje también documenta la asignación de un contrato con un monto máximo de hasta 22.7 millones de pesos a la cooperativa denominada Coop. L F del Centro S.C. de R.L. de C.V., una sociedad vinculada a la red de negocios del Sindicato Mexicano de Electricistas, encabezado por Esparza Flores. Este acuerdo tuvo como objeto el mantenimiento del sistema de alta tensión del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, una de las obras emblemáticas impulsadas por el gobierno federal en los últimos años.
Los contratos revisados forman parte de una red más amplia de proveedores que mantienen relaciones comerciales con las Fuerzas Armadas, en un contexto en el que la Sedena ha ampliado significativamente su participación en tareas que van desde la construcción de infraestructura estratégica hasta el desarrollo de proyectos ferroviarios y la consolidación de una industria militar en crecimiento durante la administración de Claudia Sheinbaum.
La información disponible muestra que estas asignaciones se realizaron como parte del gasto operativo y de inversión de la dependencia, sin que hasta el momento se haya documentado alguna ilegalidad en los procedimientos de contratación. Sin embargo, la presencia de empresas vinculadas a figuras políticas relevantes y a organizaciones sindicales cercanas al actual bloque gobernante abre un nuevo ángulo de escrutinio sobre los criterios de selección de proveedores y la concentración de recursos públicos en determinados actores.
En este contexto, la creciente diversificación de funciones de la Sedena y su papel como uno de los principales ejecutores de obra pública en el país han colocado bajo la lupa la transparencia en el uso de recursos y la rendición de cuentas en contratos que, como estos, involucran montos millonarios y conexiones con figuras de alto perfil político y sindical.