En el marco de las operaciones continuas y permanentes diseñadas para fortalecer el Estado de derecho en la compleja frontera norte del país, las autoridades asestaron un golpe logístico significativo a la delincuencia organizada tras la localización y el aseguramiento de un pasadizo subterráneo ilegal. De acuerdo con la información oficial emitida y difundida por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) a través de un comunicado conjunto de prensa, los elementos operativos que integran el Gabinete de Seguridad a nivel Federal lograron ubicar, dentro de un inmueble situado en Nogales, Sonora, un túnel clandestino que apuntaba directamente hacia el subsuelo del territorio de los Estados Unidos de América.
En Nogales, Sonora, resultado de trabajos de inteligencia, en una operación coordinada con @SEMAR_mx, @SSPCMexico, @FGRMexico, @Defensamx1, @GN_MEXICO_ y @SonoraSeguridad, se inhabilitó un túnel de 79 metros de longitud y 4.5 metros de profundidad, con dirección hacia Estados… pic.twitter.com/k3jOLOGQHs
— Gabinete de Seguridad de México (@GabSeguridadMX) April 9, 2026
La acción fue enteramente coordinada y ejecutada por el Gabinete de Seguridad del Gobierno Federal. El descubrimiento de esta obra de ingeniería ilícita fue el resultado directo de una minuciosa labor de inteligencia y trabajo de campo, en la que participaron elementos de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y efectivos de la Guardia Nacional (GN).
Tras ejecutar la orden de ingreso al domicilio considerado como sospechoso e inspeccionar rigurosamente el área, los agentes de las fuerzas federales se encontraron de frente con una excavación de carácter rústico pero con dimensiones sumamente considerables, las cuales evidencian el enorme esfuerzo, la planeación y los recursos financieros invertidos por las organizaciones criminales. Los peritajes técnicos preliminares levantados en la zona detallaron que la estructura subterránea cuenta con una profundidad aproximada de 4.5 metros bajo el nivel del suelo y se extiende a lo largo de unos 79 metros de longitud. Aunque el túnel estaba claramente orientado y trazado hacia la frontera internacional, los informes indican que aún no contaba con una salida habilitada.

Durante el intenso despliegue operativo llevado a cabo en las inmediaciones del inmueble sonorense, las fuerzas del orden lograron efectuar la detención en flagrancia de una persona que se encontraba resguardando el sitio. De acuerdo con las carpetas de investigación iniciales elaboradas por los cuerpos de inteligencia, este individuo estaría estrechamente relacionado con las operaciones de un grupo criminal fuertemente armado, el cual está identificado como uno de los principales generadores de violencia en la región fronteriza de Nogales. Aunado a esta aprehensión clave, durante la revisión exhaustiva del lugar se logró el aseguramiento físico de 21 cartuchos útiles para arma de fuego.
Las primeras líneas de investigación trazadas por las dependencias federales de seguridad apuntan hacia una hipótesis alarmante: el propósito primordial de la construcción de este túnel no era el habitual trasiego de narcóticos a gran escala, sino que estaba presuntamente diseñado, financiado y destinado para facilitar actividades criminales directamente relacionadas con el tráfico humano. Este crudo enfoque subraya una problemática migratoria y de derechos humanos sumamente crítica en la zona limítrofe, donde las diversas redes criminales especializadas en el contrabando de personas buscan constantemente desarrollar y emplear rutas subterráneas clandestinas para evadir a toda costa los estrictos controles fronterizos de la patrulla fronteriza estadounidense.
Tras finalizar exitosamente el operativo de intervención y aseguramiento, el peligroso paso clandestino fue sellado y clausurado de manera definitiva por el personal de las autoridades correspondientes para evitar a toda costa cualquier intento futuro de reactivación por parte de los cárteles. Mientras tanto, las labores de recolección de inteligencia y las investigaciones ministeriales de campo continúan plenamente activas con el firme objetivo de lograr identificar, rastrear y desarticular por completo al resto de los integrantes de la intrincada red criminal que ordenó y financió su construcción. Esta acción interinstitucional del gobierno reafirma el compromiso de afectar las capacidades estructurales y logísticas de los grupos delictivos transnacionales.