En un esfuerzo interinstitucional por abordar el deterioro en el bienestar psicológico de las nuevas generaciones, el Gobierno Federal anunció este miércoles la puesta en marcha de la Estrategia Nacional de Salud Mental “El ABC de las Emociones”. El plan, presentado durante la conferencia matutina en Palacio Nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum y el titular de la Secretaría de Salud, David Kershenobich, representa un cambio de paradigma en la salud pública del país: transitar de un modelo estrictamente clínico y reactivo a uno preventivo, comunitario y profundamente anclado en el sistema educativo nacional.
Durante su intervención, el doctor Kershenobich fue enfático al señalar que la salud mental ya no debe tratarse en silencio ni limitarse a los consultorios psiquiátricos cuando los padecimientos han escalado. La urgencia de esta política pública se sustenta en los alarmantes hallazgos de la más reciente Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT). De acuerdo con las autoridades, el 10% de los adolescentes en México presenta algún nivel de malestar psicológico significativo. El entorno social agrava esta vulnerabilidad: un 18.1% de los jóvenes está expuesto a diversas formas de violencia, el 4.7% reporta el consumo de sustancias ilícitas y el 3.3% manifiesta haber experimentado ideación o comportamientos suicidas.
Ante este crítico panorama, la estrategia focalizará sus esfuerzos en los adolescentes de entre 14 y 18 años. Para lograr una penetración real, la Secretaría de Educación Pública (SEP), encabezada por Mario Delgado, será el motor de la iniciativa. Se anunció que, a partir del próximo mes de mayo, los estudiantes de tercer grado de secundaria y de nivel medio superior contarán con una hora semanal obligatoria dentro de su currícula, la cual estará dedicada exclusivamente a actividades de esparcimiento, reflexión y gestión emocional, libres de la presión académica tradicional.
Uno de los anuncios más relevantes de la jornada fue el compromiso asumido por la presidenta Claudia Sheinbaum. La mandataria informó que se involucrará de forma directa en el despliegue del programa acudiendo personalmente a diversos planteles educativos a nivel nacional. El objetivo de estas visitas será interactuar frente a frente con los alumnos, participar en dinámicas de lectura y sostener diálogos abiertos sobre cómo enfrentan sus emociones cotidianas, acercando así a las instituciones a la realidad de las juventudes.
El diagnóstico gubernamental también puso un énfasis particular en el impacto de la hiperconectividad. Se reconoció oficialmente que el diseño algorítmico y adictivo de las redes sociales está exacerbando los sentimientos de aislamiento, la ansiedad por comparación y la depresión entre los menores. Por ello, el programa no solo abordará el acoso escolar tradicional, sino que dotará de herramientas a los jóvenes para lograr una desconexión digital saludable.
Para materializar estos objetivos, “El ABC de las Emociones” operará a través de seis líneas de acción estratégica:
- Campañas de sensibilización: Despliegue masivo en medios y plataformas digitales para desestigmatizar la atención psicológica.
- Distribución de materiales: Impresión de 18 millones de guías educativas redactadas con un lenguaje empático, dirigidas a estudiantes, docentes y padres de familia para ayudarles a identificar señales de alerta temprana.
- Integración escolar: Dinámicas continuas para fomentar la empatía, el sentido de pertenencia y la resolución pacífica de conflictos en las aulas.
- Acción comunitaria: Organización de asambleas informativas y conformación de brigadas locales para fortalecer el tejido social en los barrios.
- Alfabetización digital y emocional: Pláticas interactivas en las escuelas sobre los riesgos psicosociales de la tecnología y el ciberacoso.
- Red de apoyo 24/7: Habilitación de una línea de atención permanente (vía telefónica y WhatsApp) para brindar primeros auxilios psicológicos de manera confidencial e inmediata.
Las autoridades concluyeron la presentación subrayando que el cuidado emocional debe entenderse como un acto colectivo. Con esta estrategia, el Gobierno de México envía un mensaje claro a las juventudes: el Estado, las escuelas y las familias deben trabajar en conjunto para garantizar que ningún joven enfrente en soledad los retos de su salud mental.