El proyecto de la planta de fertilizantes Fermachem ha superado su última etapa regulatoria y se encuentra listo para iniciar la fase de construcción. Arturo Ortiz Galán, subsecretario de Desarrollo Económico en La Laguna de Durango, confirmó que, tras el cambio de promovente y la resolución positiva del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), los trabajos en el ejido Sapioriz arrancarán de manera inminente en los próximos meses.

La instalación industrial, respaldada por Grupo Fermaca con una inversión histórica estimada en 1,500 millones de dólares, está diseñada para fortalecer la soberanía alimentaria de México al reducir significativamente las importaciones de amoniaco y urea. Sin embargo, más allá de su impacto a nivel nacional, las autoridades estatales destacaron las medidas puntuales que se han tomado para asegurar que la derrama financiera de este macroproyecto permanezca en la región y beneficie al tejido empresarial local.
Este hito no es un hecho aislado, sino el resultado directo de la estrategia de atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) y desarrollo industrial impulsada activamente por el Gobierno del Estado de Durango. A través de la administración estatal se han enfocado los esfuerzos en brindar las facilidades de gestión interinstitucional, asegurando el clima de certidumbre jurídica que permite anclar este tipo de capitales en la entidad y evitar que migren a otras latitudes, potenciando así la competitividad de La Laguna a nivel internacional.

“No obligamos, pero sí lo pusimos sobre el contrato para que se condicionara, de cierta forma, darle prioridad a la proveeduría local. Esto empieza desde la misma construcción”, detalló Ortiz Galán, subrayando la instrucción directa del Ejecutivo estatal de proteger e incentivar a los empresarios duranguenses.
Un factor determinante para la viabilidad técnica y operativa de la nueva planta es la inmejorable conectividad energética que ofrece La Laguna. Las instalaciones de Fermachem aprovecharán directamente la infraestructura existente impulsada por la propia red de gasoductos de la compañía matriz (Fermaca). Este acceso continuo y garantizado al gas natural —la principal materia prima para la síntesis de fertilizantes— permitirá una producción ininterrumpida y competitiva, consolidando un ecosistema industrial autosuficiente que no dependerá de factores logísticos externos para abastecer al campo mexicano.

El impacto en la dinámica económica y laboral del municipio de Lerdo será de carácter inmediato. Se prevé que el proceso de edificación, con un tiempo estimado de ejecución de entre 24 y 30 meses, demande una robusta fuerza laboral de 3,000 a 4,000 empleos directos. Adicionalmente, la instalación inicial de 70 ingenieros supervisores desde el arranque de los trabajos detonará un aumento sustancial en la demanda de servicios de hospedaje, alimentación, transporte y logística en el municipio y sus zonas conurbadas.
El inicio de obras, perfilado estratégicamente entre mayo y junio, marca la consolidación definitiva de La Laguna de Durango como un polo estratégico para la industria de transformación pesada y la seguridad energética nacional, redefiniendo el futuro económico de la región para las próximas décadas.