La crisis de calidad del agua en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) sigue sin resolverse y ya alcanzó el nivel federal. Este jueves 15 de octubre de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó en su conferencia matutina que el gobierno federal analiza dos proyectos técnicos presentados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para atender el problema que afecta a miles de familias en Jalisco.
“Ayer tuve una reunión con la Comisión Nacional del Agua. Hay dos proyectos que se están analizando y me los presentaron ayer. Todavía les pedí que pudieran hacer una revisión mayor para que, una vez que tengamos claro el proyecto, ya podamos hablar con el gobernador”, explicó la mandataria.
Sheinbaum anticipó que esta misma semana podrían tener listos los análisis técnicos y, a partir de ahí, presentar una propuesta concreta al gobernador Pablo Lemus Navarro. El objetivo, dijo, es definir no solo la solución de infraestructura, sino también los mecanismos de financiamiento, punto en el que el gobierno federal ha mostrado diferencias con la propuesta estatal.
Desde hace varios meses, vecinos de colonias de Guadalajara, Tlaquepaque, Zapopan y otros municipios metropolitanos reportan que el agua que sale de sus llaves llega amarillenta, turbia, con sedimentos y un olor fétido que en algunos casos describe como “a huevo podrido” o “a caño”. Las quejas se han multiplicado en redes sociales y ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), que registró cientos de inconformidades relacionadas con la calidad del líquido.
El Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) ha atribuido parte del problema a agua procedente de la presa Las Pintas a través del sistema antiguo de abastecimiento. Autoridades estatales reconocieron la presencia de descargas irregulares y el deterioro de la infraestructura, especialmente de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle. Como medida emergente, el gobierno de Jalisco anunció que dejaría de utilizar temporalmente agua de esa presa y del sistema antiguo de Chapala, lo que implica una reducción del suministro.

El conflicto también ha tenido un componente social. Protestas ciudadanas por el agua contaminada terminaron en enfrentamientos con la policía, y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ya investiga posibles excesos en el uso de la fuerza.
En el fondo del problema está una infraestructura hídrica envejecida y obras pendientes. Durante el sexenio anterior se concluyó la presa El Zapotillo, pero quedó pendiente un acueducto clave que, según Sheinbaum, el entonces gobernador Enrique Alfaro no ejecutó. El actual gobernador Pablo Lemus ha impulsado un plan de modernización que incluye un nuevo acueducto Chapala-Guadalajara y la renovación del sistema de distribución, con un esquema de financiamiento denominado CMRO (Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación).
Precisamente ese esquema genera reservas en el gobierno federal. Sheinbaum ha señalado que algunos modelos de financiamiento pueden derivar en la operación privada del servicio de agua, algo a lo que su administración se opone. “Hay esquemas de financiamiento que pueden llevar a la operación privada del agua. Entonces, eso es lo que nosotros tendríamos que discutir”, ha reiterado.
La presidenta ha insistido en que la solución debe ser compartida: una parte la asume el estado y otra la Federación. “Lo importante es resolver el problema de la calidad del agua” y garantizar un suministro digno para los habitantes de la zona metropolitana, subrayó.
Por ahora, los dos proyectos que Conagua presentó a Sheinbaum siguen en revisión técnica. La mandataria prometió que, una vez definidos, se dará a conocer la propuesta a la población de Jalisco y se buscará el acuerdo con el gobierno estatal. Mientras tanto, las familias de Guadalajara continúan enfrentando un problema que afecta su salud, su economía (por la compra de agua embotellada) y su calidad de vida cotidiana.
La crisis del agua en la segunda zona metropolitana más importante del país ya no es solo un asunto local: se convirtió en un tema de agenda nacional que obliga a la coordinación entre dos órdenes de gobierno.