La muerte de trabajadores tras el incendio registrado en la refinería Olmeca de Dos Bocas, en Tabasco, ha abierto un nuevo frente de cuestionamientos contra Petróleos Mexicanos, luego de que familiares de una de las víctimas acusaran directamente a la empresa productiva del Estado de actuar con negligencia.
Luis Ramírez, hijo de Ezequiel Ramírez —uno de los trabajadores que perdió la vida en el siniestro—, sostuvo públicamente que lo ocurrido no puede catalogarse como un accidente, sino como una falla prevenible. “No fue un accidente, es una negligencia más de Pemex”, afirmó, al señalar que las condiciones que derivaron en la explosión y posterior incendio ya habían sido reportadas con anterioridad.
#UltimaHora No fue un rayo. Se filtra el video del momento exacto en que ocurrió la explosión en la refineria #Olmeca.
— Audelino Macario Periodista (@audelinomacario) March 19, 2026
En el vehiculo viajaban cuatro trabajadores de la compañia SSIPSA.
Los hechos ocurrieron en el acceso a la garita de Aduanas, cerca del área de esferas y tanques… pic.twitter.com/Ixei741T4g
El incidente ocurrió el 17 de marzo de 2026 en las inmediaciones de la refinería ubicada en el municipio de Paraíso, donde un desbordamiento de aguas con residuos de hidrocarburos provocó un incendio fuera del área principal del complejo. El saldo oficial confirmado por la empresa fue de cinco personas fallecidas, entre ellas un trabajador de Pemex y cuatro más vinculados a labores de seguridad o empresas externas.
Entre las víctimas se encontraba Ezequiel Ramírez, identificado como parte del personal de seguridad, junto con otros trabajadores que se encontraban en una vialidad cercana al momento en que se originó el fuego . De acuerdo con los reportes, algunos de ellos quedaron atrapados por las llamas, mientras que otro falleció durante su traslado para recibir atención médica.

La versión oficial de Pemex apunta a que el siniestro se originó por la acumulación y desbordamiento de residuos aceitosos derivados de las lluvias, lo que generó un incendio en la zona perimetral. Sin embargo, el señalamiento de la familia introduce un elemento clave: la presunta existencia de reportes previos sobre fallas o riesgos en el área donde ocurrió la tragedia.
Luis Ramírez aseguró que, si bien la empresa ha mantenido contacto con los familiares tras el incidente, esto no sustituye la necesidad de una investigación clara y transparente. “Queremos justicia”, expresó, al insistir en que deben sentarse con las autoridades y la empresa para esclarecer lo sucedido y determinar responsabilidades.
El caso se da en un contexto en el que la refinería Olmeca —uno de los proyectos energéticos más emblemáticos del país en los últimos años— ha enfrentado cuestionamientos por fallas operativas, condiciones ambientales y riesgos asociados a su ubicación. El incendio reciente ha reavivado esas críticas, especialmente tras conocerse que factores como lluvias, acumulación de residuos y posibles fallas en la gestión de riesgos contribuyeron al siniestro .
Además, la Fiscalía General de la República mantiene abierta una investigación para determinar las causas del incendio y deslindar responsabilidades, mientras Pemex ha asegurado que colabora con las autoridades y que la refinería continúa operando con normalidad .
Para las familias de las víctimas, sin embargo, la prioridad no es la continuidad operativa del complejo, sino el esclarecimiento de los hechos. La exigencia de justicia se suma a otras voces que, tras la tragedia, demandan revisiones profundas a las condiciones de seguridad en instalaciones estratégicas del país, en medio de un debate que trasciende lo técnico y se instala en el terreno de la responsabilidad institucional.