El asesinato de Claudia Tacoronte Aguilera, una estudiante española de 21 años que realizaba un intercambio en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), volvió a poner la atención sobre la violencia contra las mujeres en México.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre el 1 de enero y el 31 de julio se contabilizaron 382 víctimas de feminicidio en el país. Para mediados de septiembre, la cifra ya había superado los 420 casos. Sinaloa encabeza la lista en lo que va de 2026, con 39 víctimas registradas entre agosto y el 17 de septiembre.
Claudia era originaria de Santa Brígida, en Gran Canaria, España, y cursaba el cuarto año de Educación Infantil en la Universidad de Granada. Llegó a Morelos a mediados de agosto para continuar con su formación y vivir la experiencia de estudiar en otro país.
La noche del sábado 12 de septiembre acudió a la Fiesta Nacional de la Planta Medicinal, realizada en la Casa de la Cultura de Cuautla. Después de cenar salió al estacionamiento para fumar un cigarro y hablar por teléfono. Fue ahí donde, de acuerdo con la reconstrucción de la Fiscalía, un hombre la interceptó y la atacó con un arma blanca.

Claudia sufrió heridas en el abdomen que las autoridades calificaron como infamantes y degradantes. Su cuerpo quedó expuesto en la vía pública y murió antes de que llegaran los servicios de emergencia.
El fiscal de Morelos, Fernando Blumenkron, confirmó que el caso se investiga como feminicidio. La principal línea de investigación apunta al robo del teléfono celular, mientras que las autoridades descartaron hasta ahora un móvil sexual.
El 17 de septiembre fue detenido Francisco Javier “N”, conocido como “El Trompas”, señalado por su presunta participación en el asesinato. El hombre cuenta con antecedentes por robo y ya había estado en prisión. Un día después, una jueza lo vinculó a proceso, le impuso prisión preventiva oficiosa y estableció un plazo de cuatro meses para concluir la investigación complementaria. La Fiscalía buscará una pena de hasta 70 años de prisión.
Mientras el proceso judicial continúa, la familia de Claudia recibió sus restos. Su padre, Valentín Tacoronte, viajó desde España para hacerse cargo del proceso de repatriación.
En redes sociales y dentro de la universidad también se difundieron fotografías de la joven y mensajes de amigos y compañeros que le rindieron homenaje. La UAEM expresó su “profunda indignación” por el asesinato y señaló que se trata del cuarto caso de una estudiante vinculada con la institución asesinada en lo que va del año.
El caso vuelve a poner la mirada sobre Morelos, estado que mantiene una alerta de violencia de género desde hace más de una década. A pesar de los operativos y las medidas anunciadas por las autoridades, los feminicidios continúan registrándose en distintas partes del país.
La historia de Claudia comenzó con un viaje a México para estudiar, conocer otra cultura y continuar con su carrera. Apenas llevaba cerca de un mes en el país cuando fue asesinada.
Su caso se suma a cientos de expedientes que este año han dejado familias esperando justicia y vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta que sigue pendiente: qué medidas pueden evitar que más mujeres sean víctimas de feminicidio.