La ofrenda para mascotas es una de las costumbres que se han incorporado a las celebraciones del Día de Muertos en México. De acuerdo con esta tradición contemporánea, los altares se colocan la noche del 27 de octubre, pues se cree que el día 28 las almas de los animales de compañía regresan simbólicamente a visitar los hogares donde vivieron.
Perros, gatos y otras mascotas forman parte de la vida familiar, por lo que dedicarles un altar es una manera de recordar a los animales que han fallecido, agradecer el vínculo que compartieron con sus dueños y mantener viva su memoria.
Aunque la fecha se ha popularizado en los últimos años, no existe una única forma de preparar esta ofrenda. Cada familia puede adaptarla con fotografías, alimentos, juguetes y objetos que recuerden la personalidad y las preferencias de su mascota.
🐶 Ellos también dejaron huellas imborrables en nuestra vida.
— TV Azteca Edomex (@AztecaEdoMex) October 27, 2026
De acuerdo con una tradición popular, el 27 de octubre se coloca una ofrenda para recordar a las mascotas que han muerto. Quienes promueven esta costumbre destacan el lugar especial que perros, gatos y otros animales… pic.twitter.com/EIuA307rgh
Ofrenda para mascotas: las claves para preparar el altar
¿Cuándo se pone la ofrenda para mascotas?
La ofrenda se coloca tradicionalmente la noche del 27 de octubre para recibir, el día 28, a las almas de los animales de compañía que, según esta creencia, regresan a sus antiguos hogares.
Esta fecha forma parte de las prácticas contemporáneas vinculadas con el Día de Muertos y se ha extendido entre familias que desean recordar a sus perros, gatos y otros animales.
¿Qué lleva el altar para perros y gatos?
Los elementos de la ofrenda combinan componentes tradicionales de los altares de Día de Muertos con objetos relacionados con la vida cotidiana de cada mascota.
Entre los más comunes están:
- Fotografía: ayuda a personalizar el altar y recordar al animal que se desea honrar.
- Agua: representa la bienvenida y el descanso después del recorrido simbólico.
- Comida favorita: pueden colocarse croquetas, alimento húmedo o premios que disfrutaba la mascota.
- Juguetes: una pelota, un ratón de tela, una cuerda u otro objeto con el que solía jugar.
- Collar, correa o manta: objetos personales que evocan su presencia y los momentos compartidos.
- Flores de cempasúchil: sus pétalos y su color se utilizan tradicionalmente para adornar el altar y representar el camino de las almas.
- Veladoras: simbolizan la luz que guía el regreso, siempre que se coloquen lejos de materiales inflamables y fuera del alcance de otros animales.
- Sal y copal o incienso: elementos presentes en distintas tradiciones de Día de Muertos, utilizados simbólicamente para la purificación del espacio.
No es necesario reunir todos estos objetos. Una fotografía, un recipiente con agua y uno de sus juguetes pueden ser suficientes para crear un espacio de recuerdo.
¿Por qué se coloca una ofrenda para las mascotas?
La costumbre reúne la tradición del Día de Muertos con el vínculo afectivo que muchas personas mantienen con sus animales de compañía.
Para algunas familias, el altar es una forma de expresar que perros, gatos y otros animales fueron parte de su hogar. También puede convertirse en un espacio para recordar experiencias compartidas y acompañar el duelo por su pérdida.
La fecha del 28 de octubre se ha difundido como un día dedicado a las mascotas fallecidas, aunque no corresponde a una fecha única establecida para esta práctica en todas las regiones de México.
¿Qué relación tiene el xoloitzcuintle con el Día de Muertos?
En la cosmovisión mexica, el perro tenía un papel importante en el tránsito de las almas hacia el Mictlán, el lugar de los muertos. Algunas narraciones tradicionales describen al xoloitzcuintle como un animal que ayudaba a los difuntos a cruzar el río que formaba parte de ese recorrido.
Esta relación entre los perros y el mundo de los muertos es uno de los referentes culturales que hoy se asocian con las ofrendas para mascotas. Sin embargo, la fecha específica del 28 de octubre y la práctica de colocarles un altar propio son expresiones contemporáneas de la celebración, no una costumbre prehispánica uniforme.
¿Cómo preparar una ofrenda segura para una mascota fallecida?
Además de elegir los objetos que formarán parte del altar, conviene tomar algunas precauciones, especialmente si hay otros animales en casa.
- Coloca las veladoras en un sitio estable, lejos de telas, papel y flores secas.
- Evita dejar alimentos perecederos durante periodos prolongados para prevenir malos olores y la presencia de insectos.
- No utilices alimentos, plantas o sustancias que puedan resultar tóxicos para las mascotas que viven en el hogar.
- Si tienes perros o gatos, coloca el altar en un espacio donde no puedan tirar las velas, ingerir adornos o acceder al incienso.
La ofrenda no necesita ser grande ni costosa. Lo importante es que represente el lugar que esa mascota ocupó en la vida de quienes la recuerdan.
