Una riña armada registrada la mañana de este jueves 8 de octubre de 2026 al interior del Centro Penitenciario El Castillo, ubicado en Mazatlán, Sinaloa, dejó un saldo de 10 personas muertas y 16 heridas. De acuerdo con el comunicado oficial emitido por la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, entre las víctimas fatales se encuentran nueve personas privadas de la libertad y un menor de edad de 11 años que había ingresado al penal como parte de una visita familiar.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 10:00 horas, en un día destinado a las visitas. Familiares de los internos habían comenzado a ingresar a las instalaciones cuando se desató un enfrentamiento entre grupos antagónicos. Testigos y reportes preliminares coinciden en que se escucharon múltiples detonaciones de arma de fuego, lo que provocó la intervención inmediata de los celadores y la solicitud urgente de apoyo a fuerzas estatales y federales. Un helicóptero de las Fuerzas Armadas sobrevoló el centro penitenciario a baja altura como parte del operativo de contención.
La Secretaría de Seguridad Pública informó que las 16 personas heridas, todas internas, fueron trasladadas de manera inmediata para recibir atención médica prehospitalaria. El centro penitenciario se encuentra bajo control tras la intervención del Grupo Interinstitucional y se mantiene una fuerte presencia de elementos de seguridad para garantizar el orden. Como medida preventiva, las visitas familiares quedaron suspendidas hasta nuevo aviso.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa ya inició las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades. Personal de Trabajo Social del penal estableció comunicación con los familiares de las personas fallecidas para brindarles la información pertinente y acompañarlos en los trámites correspondientes.
El Castillo es uno de los centros penitenciarios más grandes de Sinaloa. Al momento del incidente contaba con una población superior a los 2 mil 200 internos, cifra que rebasa su capacidad oficial de alrededor de 1 mil 800 personas. Esta sobrepoblación ha sido señalada en reiteradas ocasiones como un factor de riesgo para la seguridad al interior del reclusorio. En las semanas previas ya se habían registrado episodios de violencia, incluyendo una riña ocurrida el 24 de septiembre que dejó dos internos muertos.
La violencia en los centros penitenciarios de Sinaloa ha sido un tema recurrente en los últimos años. Las autoridades estatales han insistido en que trabajan para recuperar el control de las instalaciones y evitar que las disputas entre grupos delictivos se trasladen al interior de los reclusorios. El saldo de este jueves, que incluye la muerte de un menor de edad que se encontraba de visita, genera especial conmoción y ha motivado llamados de organismos de derechos humanos y de la sociedad civil a revisar los protocolos de seguridad durante los días de visita familiar.
Hasta el cierre de esta edición, no se habían dado a conocer los nombres completos de todas las víctimas ni se había precisado el origen exacto del enfrentamiento ni la identidad de los grupos involucrados. Las investigaciones continúan abiertas y se espera que en las próximas horas se ofrezca mayor información sobre las causas y las posibles responsabilidades.
El incidente pone nuevamente en el centro del debate la situación de los centros penitenciarios en el país, especialmente en entidades con alta presencia de organizaciones criminales. La presencia de armas de fuego al interior del penal y la muerte de un menor de edad obligan a una revisión profunda de los mecanismos de control y de las medidas de seguridad que se aplican en días de visita.