La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, presentará una nueva propuesta de aumento salarial para los trabajadores de la institución. El anuncio se da después de que la mayoría de los empleados sindicalizados rechazara, en una consulta realizada el 14 de octubre de 2026, el incremento global del 6.8 por ciento (2.9 por ciento al tabulador salarial y 3.9 por ciento en prestaciones) que había sido acordado previamente con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
Sheinbaum explicó que instruyó a Robledo a realizar un ejercicio de reducción de gastos en áreas que no afecten el servicio de salud ni la atención a los derechohabientes, con el objetivo de poder ofrecer un aumento salarial mayor. La nueva propuesta, que debía estar lista esta misma semana, será integral y contemplará no solo el tema salarial, sino también otras demandas planteadas por el personal: abasto de insumos y medicamentos, personal, equipo médico, mobiliario, conservación de instalaciones y condiciones de trabajo.
La mandataria reconoció la necesidad de resolver la falta de materiales quirúrgicos en las unidades médicas y hospitales del IMSS. Asimismo, anunció un proceso de digitalización y reducción de trámites dentro del instituto, con el fin de modernizar la operación, eliminar burocracia y mejorar la eficiencia en la atención a los pacientes. “El sindicato tiene que cooperar con esto”, advirtió Sheinbaum, en referencia a la necesidad de que las representaciones sindicales participen de manera constructiva en las mesas de trabajo.
Desde el rechazo de la consulta salarial, Zoé Robledo instaló mesas de diálogo con el SNTSS para revisar “piso por piso” las necesidades de los hospitales y clínicas. Las reuniones se han realizado en la sede de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social y abordan tanto el incremento salarial como los problemas operativos denunciados por los trabajadores. Sheinbaum ha descartado la salida de Robledo del cargo y ha subrayado que el director “está atendiendo todo lo necesario”.
Los trabajadores inconformes han exigido un aumento directo de al menos 10 por ciento al tabulador, la regularización de plazas, la basificación de personal eventual y la destitución del dirigente sindical Rafael Olivos. También han convocado a movilizaciones nacionales, incluida una prevista para el 21 de octubre. Sheinbaum ha señalado que las protestas no representan a la mayoría de los trabajadores del instituto y que cualquier nueva oferta deberá ajustarse a los recursos disponibles del IMSS, por lo que la Secretaría de Hacienda participará en el análisis de los márgenes presupuestales.
Acuerdo con el #SNTSS: el incremento salarial sube de 6.8% a 8%, con 4% al salario tabular. Y por instrucción de la Presidenta @Claudiashein, un Plan Integral de Compromisos con más personal, equipo, medicamentos e insumos para cada hospital.#PisoPorPiso pic.twitter.com/a5mMtJgljm
— Zoé Robledo (@zoerobledo) October 21, 2026
El conflicto salarial se enmarca en un contexto de demandas históricas del personal de salud pública: mejores condiciones laborales, abasto suficiente de insumos y medicamentos, y modernización de la infraestructura. La presidenta ha insistido en que se busca el mayor beneficio posible tanto para los trabajadores como para los derechohabientes, y que la propuesta que presente Robledo deberá ser concreta y viable.



La digitalización anunciada por Sheinbaum busca atacar uno de los problemas estructurales del sistema: la burocracia y los procesos manuales que retrasan el surtimiento de recetas, la gestión de personal y la cadena de suministro de materiales. El objetivo es construir un sistema más ágil, transparente y orientado a la atención del paciente, sin descuidar las demandas legítimas del personal que labora en las unidades médicas.