La mañana de este lunes 13 de julio, las carreteras mexicanas se vistieron de luto tras registrarse uno de los accidentes viales más devastadores de los últimos meses en el occidente del país. Un choque múltiple de proporciones catastróficas sobre la transitada autopista que conecta las ciudades de Tepic y Guadalajara provocó la muerte instantánea de al menos diez personas y dejó a otras diez con heridas de gravedad variable, de acuerdo con los reportes oficiales emitidos de forma preliminar por los cuerpos de rescate y las autoridades de vialidad desplegadas en el lugar.

El siniestro se desencadenó inicialmente cuando dos camiones de carga pesada colisionaron de manera lateral debido a las condiciones de la pista y el presunto exceso de velocidad de una de las unidades. Apenas unos segundos después del impacto inicial, y antes de que se pudieran colocar señales de advertencia en la vía, un tercer camión de gran tonelaje que circulaba por el mismo tramo no logró detener su marcha a tiempo, estrellándose de manera violenta contra los vehículos previamente accidentados. El brutal impacto generó un efecto dominó que terminó por involucrar y aplastar a otros cuatro automóviles particulares que transitaban por la zona, elevando trágicamente el saldo de víctimas atrapadas entre los hierros retorcidos.
Unidades de la Guardia Nacional, paramédicos de la Cruz Roja y equipos de bomberos procedentes de los municipios colindantes acudieron rápidamente al sitio para iniciar las labores de triaje, atención médica de urgencia y rescate de los cuerpos. Entre los diez lesionados que fueron trasladados a hospitales cercanos se confirmó la presencia de cuatro ciudadanos de nacionalidad estadounidense, quienes presuntamente se encontraban de vacaciones recorriendo la región.
La circulación en este importante eje vial se mantuvo totalmente paralizada durante varias horas debido a los trabajos de peritaje por parte de las fiscalías locales y el retiro de los escombros de los siete transportes implicados. Las autoridades de tránsito hicieron un llamado enérgico a los transportistas y automovilistas para extremar precauciones, respetar estrictamente los límites de velocidad establecidos y mantener las distancias de seguridad reglamentarias en autopistas federales para prevenir desgracias similares.