El Congreso de Sinaloa se reúne este lunes 24 de agosto en sesión extraordinaria para definir quién asumirá la gubernatura interina del estado. La convocatoria responde a la segunda licencia indefinida solicitada por el gobernador Rubén Rocha Moya, de Morena, quien apenas el viernes 21 de agosto había retomado sus funciones tras 112 días de ausencia.
Rocha Moya se separó por primera vez del cargo el 2 de mayo de 2026, después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo señalara por presuntos vínculos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. En aquella ocasión el Congreso aprobó por unanimidad su licencia y designó como gobernadora interina a Yeraldine Bonilla Valverde, entonces secretaria general de Gobierno. Bonilla Valverde ejerció el cargo hasta el 21 de agosto.

El viernes 21, Rocha Moya anunció en redes sociales su regreso. Afirmó que la Fiscalía General de la República había informado que no existían elementos de prueba en su contra y que retomaba el mandato “con la frente limpia”. Esa misma mañana reincorporó a Bonilla Valverde a la Secretaría General de Gobierno y se reunió con su gabinete.
Sin embargo, el sábado 22 de agosto envió al Congreso una nueva solicitud de licencia indefinida, por un periodo superior a 30 días, amparándose en el artículo 58 de la Constitución Política del Estado de Sinaloa. La Diputación Permanente aprobó la petición por unanimidad el domingo 23 de agosto y convocó a un periodo extraordinario de sesiones que inicia este lunes.
La Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación debe presentar una propuesta al pleno. Entre los nombres que se han manejado en las últimas horas figuran la propia Yeraldine Bonilla Valverde, el diputado Eligio López Portillo (presidente de la Junta de Coordinación Política), la diputada María Teresa Guerra Ochoa y Julio Berdegué, funcionario federal cercano al gobierno de México.

La designación se realizará mediante voto secreto y mayoría absoluta, siempre que se reúna el quórum mínimo de 27 de los 40 diputados. La persona elegida rendirá protesta de inmediato y asumirá las funciones del Poder Ejecutivo mientras dure la ausencia de Rocha Moya.
El episodio ha generado tensión política. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no había sido notificada del regreso de Rocha Moya y se enteró por las redes sociales. Tras la segunda licencia, Sheinbaum declaró que la decisión “es lo mejor para Sinaloa”. Morena también se deslindó del gobernador en las horas posteriores a su reaparición.
Rocha Moya ha mantenido que las acusaciones estadounidenses son “patrañas” y que confía en las instituciones mexicanas. Su licencia no implica renuncia ni pérdida del fuero, por lo que continúa protegido mientras no se presente una solicitud de declaratoria de procedencia ante el Congreso local.
La situación deja al gobierno de Sinaloa en un nuevo periodo de interinato en medio de una crisis de seguridad y de cuestionamientos por los señalamientos de Estados Unidos contra varios funcionarios estatales. El Congreso busca ahora un perfil que garantice la continuidad administrativa y la estabilidad institucional en un estado marcado por la violencia y las acusaciones de nexos con el crimen organizado.
La sesión de este lunes será determinante para definir el rumbo político de Sinaloa en los próximos meses, hasta que se resuelva la situación jurídica de Rocha Moya o se convoquen nuevas elecciones en 2027.