La presidenta Claudia Sheinbaum reveló el 30 de septiembre de 2026 que Interpol retiró las fichas rojas de búsqueda internacional contra el empresario Víctor Manuel Álvarez Puga y su esposa, la conductora Inés Gómez Mont. Ambos enfrentan órdenes de aprehensión vigentes en México desde 2021 por su presunta participación en una red de empresas factureras vinculada a delitos de delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita, peculado y defraudación fiscal.
Durante su conferencia matutina de ese día, Sheinbaum calificó a la pareja de “factureros reconocidos” y afirmó que existen “todas las pruebas habidas y por haber” de que se dedicaban a emitir facturas falsas a empresarios con el objetivo de evadir el pago de impuestos. “Me comentaron hoy en la mañana que le quitaron la ficha roja a Gómez Mont y Álvarez Puga… Vamos a solicitar que se recupere la ficha roja, porque si van a otro país tiene que hacerse con la orden de aprehensión, porque son delincuentes”, declaró la mandataria.
El caso se remonta a una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) que los señala como parte de un esquema de empresas fantasma utilizado para desviar recursos públicos. Según las autoridades, el monto involucrado asciende a alrededor de 2 mil 950 millones de pesos —cerca de 3 mil millones en algunas estimaciones—, provenientes principalmente de contratos de la Secretaría de Gobernación y del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
Álvarez Puga, conocido en algunos círculos como “el rey de las factureras”, fue detenido en septiembre de 2025 por autoridades migratorias de Estados Unidos en Florida. Desde entonces permanece en un centro de detención mientras México formaliza y mantiene la solicitud de extradición. Inés Gómez Mont, por su parte, continúa prófuga. Ambos figuran en las investigaciones desde que un juez federal giró las órdenes de aprehensión en 2021.
Hoy 8 de octubre, en una nueva conferencia matutina, Sheinbaum confirmó que el gobierno mexicano ya solicitó a Interpol la reactivación de las fichas rojas y que se encuentra a la espera de la información oficial sobre los motivos del retiro. La presidenta ha vinculado el tema con el principio de reciprocidad en la cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos, y ha insistido en que las órdenes de aprehensión mexicanas siguen vigentes independientemente de la decisión de la organización policial internacional.
El retiro de las fichas rojas no cancela las órdenes de captura nacionales ni implica que las investigaciones hayan sido archivadas. Simplemente elimina el mecanismo de alerta internacional que facilitaba la localización y detención de los señalados en otros países. Por ello, el Ejecutivo federal ha insistido en recuperar ese instrumento y en avanzar en el proceso de extradición de Álvarez Puga.
El caso ha generado atención mediática no solo por el monto del presunto desvío, sino también por el perfil público de Inés Gómez Mont, quien fue conductora de televisión y es sobrina del exsecretario de Gobernación Fernando Gómez Mont. La pareja ha mantenido silencio público sobre las acusaciones, mientras las autoridades mexicanas reiteran que cuentan con elementos suficientes para sostener las imputaciones.
Hasta el momento, ni Interpol ni las autoridades estadounidenses han emitido un comunicado detallado sobre las razones del retiro de las notificaciones. El gobierno de México mantiene la postura de que se trata de personas con procesos penales abiertos y que la cooperación internacional debe operar bajo el principio de reciprocidad.
La presidenta ha dejado claro que el tema no quedará en el olvido y que se dará seguimiento tanto a la reactivación de las fichas rojas como a los trámites de extradición. El caso continúa abierto en la Fiscalía General de la República y forma parte de las investigaciones sobre redes de facturación falsa y desvío de recursos públicos que el gobierno ha priorizado en materia de combate a la impunidad.