En un encuentro a puerta cerrada que duró cerca de tres horas, los presidentes Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva sostuvieron este jueves su primera reunión bilateral en la Casa Blanca desde el regreso del republicano al poder. La cita, marcada por previas tensiones comerciales y diplomáticas, concluyó sin declaraciones conjuntas ante la prensa, pero con evaluaciones positivas de ambos mandatarios.
Lula llegó a la Casa Blanca poco después de las 11:00 a.m. (hora local) y fue recibido personalmente por Trump. La reunión, inicialmente prevista para alrededor de una hora y veinte minutos, se prolongó significativamente e incluyó un almuerzo con filete de res. Fuentes de ambos gobiernos indicaron que los principales temas fueron el comercio, los aranceles impuestos por EE.UU. a productos brasileños, minerales críticos y tierras raras, y la cooperación en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Encontro com o presidente dos Estados Unidos, @POTUS, em Washington.
— Lula (@LulaOficial) May 7, 2026
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A través de su cuenta en Truth Social, Trump resumió el encuentro de manera positiva: “Acabo de concluir mi reunión con Luiz Inácio Lula da Silva, el muy dinámico presidente de Brasil. Discutimos muchos temas, incluyendo el Comercio y, específicamente, los Aranceles. La reunión fue muy bien. Nuestros Representantes se reunirán para discutir ciertos elementos clave. Se programarán reuniones adicionales en los próximos meses, según sea necesario”.
"Just concluded my meeting with Luiz Inácio Lula da Silva, the very dynamic President of Brazil. We discussed many topics, including Trade and, specifically, Tariffs…" – President Donald J. Trump pic.twitter.com/ndd09dHIfC
— The White House (@WhiteHouse) May 7, 2026
Por su parte, Lula ofreció una rueda de prensa en la Embajada de Brasil en Washington, donde se mostró “muy satisfecho”. “Fue un encuentro importante, positivo y productivo. Hemos dado un paso importante en la consolidación de la relación entre Brasil y Estados Unidos”, declaró. El mandatario brasileño enfatizó que hablaron de “comercio, aranceles, minerales críticos, combate al crimen organizado y narcotráfico” y que “no tenemos temas prohibidos”. Sin embargo, subrayó que Brasil “no renuncia a su democracia ni a su soberanía”.
Diálogo e respeito. 🇧🇷🤝🇺🇸 pic.twitter.com/dclvwxfRB7
— Lula (@LulaOficial) May 8, 2026
Uno de los puntos más delicados era los aranceles de hasta 50% que Washington aplicó a bienes brasileños. Lula manifestó optimismo sobre posibles avances y confirmó que equipos de ambos países iniciarán negociaciones pronto. En el ámbito de los minerales críticos, Brasil se mostró abierto a inversiones extranjeras para su explotación y procesamiento local, sin ceder soberanía, en un momento en que EE.UU. busca reducir dependencia de China en estos recursos estratégicos.
Respecto al crimen organizado, Lula mencionó la disposición de crear mecanismos de cooperación bilateral, aunque aclaró que no se avanzó en designar a grupos como el PCC como organizaciones terroristas. Según el presidente brasileño, Trump también le habría comentado en privado que no planea invadir Cuba, un tema sensible en la relación regional.
La ausencia de una aparición conjunta ante los medios generó especulaciones entre la prensa acreditada. Inicialmente se esperaba un breve segmento abierto a cámaras, pero finalmente se optó por mantener todo el encuentro privado. Lula explicó que prefirió este formato para un diálogo más directo y productivo.
El contexto previo al encuentro incluía altibajos en la relación bilateral. Trump había criticado públicamente a Lula en el pasado, y Brasil ha mantenido posiciones independientes en temas como la guerra en Irán y la situación en Venezuela y Cuba. A pesar de ello, analistas coinciden en que la reunión buscó estabilizar las relaciones comerciales, fundamentales para ambos países. Brasil es un importante socio comercial de EE.UU. en América Latina, y los aranceles afectaban sectores clave como el acero, la agricultura y otros productos exportados.
Saio de Washington com a ideia de que demos um passo importante na consolidação da relação democrática histórica que o Brasil tem com os Estados Unidos. Foi uma reunião muito importante com o presidente Donald Trump. O Brasil está preparado para discutir qualquer assunto com… pic.twitter.com/CKEjhm5RTQ
— Lula (@LulaOficial) May 7, 2026
El encuentro ocurre en un año electoral en Brasil, lo que añade peso político a los resultados que pueda obtener el presidente en su diálogo con Trump. En resumen, aunque no hubo anuncios concretos inmediatos sobre la eliminación de aranceles, el tono cordial y el compromiso de continuar negociaciones a nivel técnico marcan un intento de “reset” en las relaciones entre las dos mayores democracias del continente americano. Expertos señalan que los próximos meses serán clave para medir el verdadero impacto de este primer cara a cara en Washington.