La violencia en las carreteras del país se ha convertido en una barrera crítica para la actividad económica de las regiones productivas. Este lunes, el senador Luis Donaldo Colosio Riojas se reunió con más de 90 empresarios del sector transporte, avícola y comercial de la zona citrícola para documentar el impacto diario de la inseguridad vial.
Los líderes empresariales describieron una realidad alarmante: robos constantes, asaltos a plena luz del día, extorsiones sistemáticas y retenes apócrifos en carreteras federales y caminos rurales. Estas condiciones no solo elevan los costos operativos y desabastecen mercados, sino que ponen en peligro la integridad física de los transportistas.
“Robos, asaltos, extorsiones y retenes falsos se han vuelto parte de la ruta. Eso no solo frena el abasto y encarece los productos: también pone en riesgo a las familias que esperan que alguien regrese a casa”, advirtió Colosio Riojas durante el encuentro, que contó con la participación de Betsabé Rocha, secretaria de Economía estatal, como enlace gubernamental.
La crisis ha forzado a los sectores productivos a cambiar rutas, suspender operaciones y contratar seguros más costosos, operando en un ambiente de vulnerabilidad permanente que amenaza su viabilidad.
Ante esta situación, el senador presentó la semana pasada un Punto de Acuerdo en el Senado de la República dirigido al Gobierno Federal, con el que busca dejar atrás los operativos esporádicos y exigir una estrategia integral, coordinada y sostenida de seguridad carretera a nivel nacional.
“Cuando el transporte se frena, se frena todo. Una carretera insegura afecta al campo, al comercio, a las granjas y a toda la economía de la región”, enfatizó el legislador.
Las tres exigencias al Gobierno Federal:
1. Refuerzo permanente: Intensificar de forma inmediata y continua la prevención, vigilancia, patrullaje e investigación en carreteras federales, autopistas y caminos rurales.
2. Coordinación efectiva: Articular una verdadera coordinación entre el gobierno federal, estatal, municipal y las cámaras del autotransporte, con mecanismos eficaces de denuncia y atención inmediata a víctimas.
3. Prioridad presupuestal: Incorporar la seguridad carretera como prioridad explícita en los planes operativos federales, garantizando recursos suficientes y resultados medibles. “No estamos pidiendo privilegios. Estamos pidiendo condiciones mínimas para trabajar, producir, transportar y vivir”, concluyó Colosio Riojas.