En el marco de los mecanismos de cooperación militar bilateral establecidos desde 2016, el general de División de Estado Mayor Héctor Ávila Alcocer, comandante del Ejército Mexicano, sostuvo una reunión de trabajo con el secretario del Ejército de los Estados Unidos, Daniel Patrick Driscoll. El encuentro, realizado el 11 de agosto de 2026, se orientó a fortalecer el diálogo, la coordinación y el intercambio de experiencias entre ambas instituciones.
Como resultado de la agenda de trabajo, ambos funcionarios suscribieron una “Declaración de Intención” no vinculante. Este documento permitirá a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) acceder al mercado digital estadounidense para la adquisición de Sistemas Aéreos No Tripulados (UAS) y Contra Sistemas Aéreos No Tripulados (C-UAS). Según el comunicado oficial de la dependencia mexicana, estas herramientas están diseñadas para detectar, rastrear, identificar y neutralizar aeronaves no autorizadas.
La SEDENA subrayó que la cooperación se basa en el respeto irrestricto a la soberanía e integridad territorial, la responsabilidad compartida, la confianza mutua y la colaboración sin subordinación. Con esta acción, la Comandancia del Ejército Mexicano busca fortalecer sus capacidades estratégicas y operativas para el cumplimiento de sus misiones generales.
Strong partnerships are built through dialogue and shared purpose. During a recent meeting with leaders of the Mexican Army Secretary Driscoll focused on advancing cooperation in the unmanned aircraft systems (UAS) marketplace. By sharing operational experiences, capabilities,… pic.twitter.com/krTVGUQsBe
— Secretary of the Army (@SecArmy) August 11, 2026
El contexto de esta declaración se relaciona con el aumento de incidentes que involucran drones por parte de grupos delictivos. Autoridades de ambos países han documentado el uso creciente de estos dispositivos por organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, que han pasado de labores de vigilancia a operaciones más ofensivas, incluyendo el empleo de dispositivos con carga explosiva fabricados por personal técnico contratado. Washington ha designado a estas organizaciones como terroristas, lo que ha impulsado una mayor coordinación en materia de seguridad fronteriza y tecnológica.
Los mecanismos de cooperación militar entre México y Estados Unidos se formalizaron en 2016 y contemplan encuentros periódicos. Estos foros permiten intercambiar información operativa, compartir experiencias de adiestramiento y avanzar en esquemas de coordinación que no impliquen subordinación de una fuerza a la otra. La declaración firmada el 11 de agosto representa un paso concreto en la modernización de las capacidades de vigilancia y respuesta del Ejército Mexicano frente a amenazas aéreas no convencionales.
La SEDENA ha enfatizado que el acceso al mercado digital estadounidense no constituye un compromiso de compra automática, sino una facilitación para que la institución pueda adquirir tecnología especializada a través de proveedores autorizados. Los sistemas C-UAS resultan particularmente relevantes en un escenario donde los drones comerciales modificados se han convertido en una herramienta recurrente en enfrentamientos y operaciones de contrabando.
El encuentro se desarrolló en un ambiente de diálogo institucional. Fotografías difundidas por la cuenta oficial de la Defensa Nacional muestran a ambos mandos durante la firma del documento y en el transcurso de la reunión de trabajo. La presencia de Driscoll en territorio mexicano forma parte de la agenda de visitas de alto nivel que buscan mantener abiertos los canales de comunicación entre los ejércitos de ambos países.
El uso de drones para transportar carga, realizar vigilancia o ejecutar ataques puntuales ha obligado a las fuerzas armadas a incorporar capacidades de detección y neutralización que van más allá de los medios tradicionales. La declaración de intención responde a esa necesidad operativa sin alterar el principio de autonomía de decisión de México.
En el plano diplomático, el gobierno mexicano ha reiterado en diversas ocasiones que la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad se sostiene sobre el respeto mutuo y la no subordinación. El lenguaje utilizado en el comunicado de la SEDENA refuerza esa postura al subrayar que las acciones se desarrollan “basadas en el respeto irrestricto a la soberanía e integridad territorial”.
Visita por parte del Secretario del Ejército de los E.U.A. al Comandante del Ejército Mexicano.
— @Defensamx (@Defensamx1) August 11, 2026
El General de División de Estado Mayor Héctor Ávila Alcocer, Comandante del Ejército Mexicano, sostuvo una reunión de trabajo con el Secretario Patrick Driscoll en el marco de los… pic.twitter.com/i4k2LJA9nG
La adquisición de sistemas UAS y C-UAS también se alinea con los esfuerzos de modernización que la SEDENA ha impulsado en los últimos años. Estos equipos permiten ampliar el alcance de la vigilancia en zonas de difícil acceso, mejorar la respuesta ante incidentes aéreos no autorizados y fortalecer la protección de instalaciones estratégicas. Aunque la declaración no es vinculante, abre una vía institucional para que México pueda acceder a tecnología de punta de manera más ágil.
El secretario Driscoll, por su parte, ha sostenido en foros previos la importancia de la cooperación regional frente a amenazas transnacionales. La visita a México se inserta en esa línea de trabajo. Ambas instituciones han mantenido un ritmo de encuentros que permite actualizar evaluaciones de riesgo y compartir lecciones aprendidas en el uso de tecnología aérea no tripulada.
Con esta firma, el Ejército Mexicano da un paso adicional en la construcción de capacidades que le permitan enfrentar de manera más eficaz el uso ilícito de drones. El documento suscrito el 11 de agosto representa, en ese sentido, un instrumento de facilitación tecnológica y no un acuerdo de carácter operativo o de subordinación.