La cuenta regresiva para la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha comenzado a generar tensiones fuera de la cancha en una de las sedes más importantes del torneo: el SoFi Stadium, ubicado en la ciudad de Inglewood, California. A escasas semanas de que el moderno recinto reciba el primer partido de la selección de Estados Unidos contra Paraguay —programado para el 12 de junio de 2026—, un severo conflicto laboral amenaza con empañar la organización y la logística de un evento que promete romper récords de asistencia.
El sindicato Unite Here Local 11, que agrupa a aproximadamente 2,000 trabajadores de la industria de alimentos y hospitalidad en el estadio —incluyendo a cocineros, camareros, bármanes y personal de limpieza—, ha lanzado un ultimátum formal tanto a la FIFA como al grupo propietario del inmueble, Kroenke Sports & Entertainment. La advertencia es tajante: si no se resuelven sus demandas inmediatas de seguridad, respeto a los derechos laborales y condiciones contractuales claras, el personal se declarará en huelga durante la justa mundialista.
Uno de los pilares de este reclamo gira en torno a la integridad y la tranquilidad de los trabajadores y asistentes de origen extranjero. De acuerdo con información verificada, el director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), Todd Lyons, aseguró ante el Congreso que la agencia federal tendría un “papel clave” en el dispositivo general de seguridad del certamen internacional.
Para el sindicato angelino, esta confirmación encendió las alarmas de inmediato. La organización sindical exige un compromiso público por parte de la FIFA y de las autoridades locales para garantizar que ni el ICE ni la Patrulla Fronteriza desempeñen labores operativas durante el torneo. Los portavoces de los empleados argumentan que la presencia de fuerzas migratorias armadas constituye un ambiente hostil, peligroso y discriminatorio para una fuerza laboral compuesta mayoritariamente por inmigrantes. Además, sostienen que estos operativos podrían activar de manera legítima cláusulas de protección que darían a los empleados el derecho de retirarse de sus zonas de trabajo al percibir un entorno inseguro.
Sumado a las legítimas preocupaciones migratorias, el conflicto expone una grave precarización laboral que contrasta con el lujo del inmueble. Los trabajadores han denunciado públicamente que, a tan solo un par de meses de que el SoFi Stadium acoja ocho partidos del Mundial, la base trabajadora del sector gastronómico y de servicio sigue operando sin un contrato vigente. Esta falta de certeza resulta paradójica frente a los multimillonarios ingresos que la competencia generará para la región de Los Ángeles.
En su pliego petitorio, Local 11 también ha solicitado garantías explícitas para frenar el uso de sistemas de inteligencia artificial y herramientas de automatización. El temor de los trabajadores radica en que las corporaciones decidan sustituir temporalmente los empleos sindicalizados por tecnologías de cobro automatizado, dispensadores robóticos o sistemas de servicio IA para cubrir la masiva demanda de aficionados internacionales, desplazando así al talento humano local.
Este choque de intereses en Inglewood no es un hecho aislado, sino el reflejo de una crisis estructural que azota a California. Más allá del ámbito futbolístico, los manifestantes vinculan sus reclamos con el altísimo costo de la vivienda en el estado. La gentrificación acelerada alrededor del recinto ha empujado a las familias de clase trabajadora hacia la precariedad. Por ello, el sindicato ha exigido la creación y el apoyo a fondos de vivienda asequible para los empleados que hacen posible la operatividad del estadio valuado en más de 5 mil millones de dólares.
Hasta el momento, tanto los altos directivos de la FIFA como los representantes del SoFi Stadium han optado por el silencio institucional, declinando responder a las múltiples solicitudes de diálogo por parte del sector sindical. Mientras las campañas promocionales del Mundial 2026 avanzan con paso firme, los trabajadores de Los Ángeles continúan alzando la voz para recordar que el torneo más lucrativo de la historia no puede construirse a costa de la invisibilización y el atropello de los derechos de quienes lo sostienen desde las cocinas y los pasillos.
SoFi Stadium workers urge FIFA to bar ICE from World Cup, threaten strike https://t.co/mLWHZp9Mb4
— Reuters Legal (@ReutersLegal) April 6, 2026