San Miguel Xoxtla, Puebla.— Elementos de la Policía Estatal mantienen presencia en los alrededores de la Unidad Deportiva Pavigi desde la mañana de este miércoles, mientras se reporta el inicio de operaciones de una máquina perforadora de pozos profundos en el predio. Habitantes del municipio han señalado que los accesos al parque fueron cerrados durante el operativo, lo que ha generado nuevas tensiones en un conflicto que se mantiene activo desde hace casi un año.
De acuerdo con reportes de vecinos y videos difundidos en redes sociales, la policía estatal comenzó a restringir el paso a la zona al tiempo que la maquinaria entraba en actividad. Un comunicado emitido por representantes comunitarios califica la acción como un acto de represión y denuncia que se está forzando el arranque de obras pese a la oposición local. En el material audiovisual se observa a personal de seguridad y vehículos policiales en el perímetro del parque, junto a equipos de perforación.
El conflicto por el llamado Pozo Pavigi o Pozo del Bienestar se originó en octubre de 2025, cuando maquinaria pesada ingresó a la unidad deportiva con el propósito de perforar un nuevo pozo profundo. Desde entonces, grupos de vecinos han mantenido plantones y movilizaciones para impedir el avance de los trabajos. Su principal argumento es el temor de que el agua extraída no se destine exclusivamente al municipio, sino que sea enviada hacia la ciudad de Puebla a través del Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (SOAPAP) y la empresa Concesiones Integrales.
Los opositores señalan que ya existe una extracción superior a la autorizada en pozos previos del municipio y que la comunidad enfrenta problemas de abasto. Argumentan que cualquier nuevo pozo debe garantizar, primero, el suministro local y contar con la consulta y el consentimiento de la población. En varias ocasiones han exigido el retiro de la maquinaria y la cancelación del proyecto.
⚠️ | El pueblo de Xoxtla informa que, en pleno acto de represión, la policía estatal comenzó a cerrar los caminos de acceso al parque Pavigi mientras la máquina perforadora de pozos profundos inicia obras.
— La Redacción (@LaRedaccion_Pue) October 7, 2026
📹 FB: El Tekpatl pic.twitter.com/i9C1CFcbPU
Por su parte, autoridades municipales, encabezadas por la presidenta Guadalupe Ortiz Pérez, han sostenido en comunicados anteriores que el Pozo Pavigi está pensado para uso exclusivo de San Miguel Xoxtla y que busca reforzar el abasto de agua potable en el municipio. El Ayuntamiento ha negado que el recurso se destine a la capital del estado y ha pedido a la población no dejarse influenciar por versiones que, según ellos, buscan generar confrontación. En su momento, la administración local indicó que los trabajos se detenían temporalmente para preservar la paz social, aunque los equipos de perforación permanecieron en el lugar durante meses.
El tema ha tenido un recorrido judicial. Habitantes lograron en 2025 una suspensión provisional que frenó temporalmente las obras, aunque un tribunal federal retiró posteriormente esa medida. A pesar de ello, los trabajos no se reanudaron de inmediato debido a los acuerdos para evitar enfrentamientos. También se ha documentado la falta de títulos de concesión de Conagua para algunos pozos en la zona, situación que el propio Ayuntamiento ha reconocido en declaraciones públicas.
La tensión no es nueva. En octubre de 2025 se registraron momentos de confrontación entre policías y manifestantes, y en meses posteriores los vecinos denunciaron actos de intimidación y el corte de suministro de agua en algunas áreas como medida de presión. El Comité de Defensa del Agua del municipio ha convocado asambleas y ha mantenido vigilancia permanente en el parque.
Hasta el cierre de esta nota, no se había emitido un posicionamiento oficial reciente del Ayuntamiento de Xoxtla ni de SOAPAP sobre el arranque de las perforaciones de este miércoles. Los vecinos continúan en alerta y han llamado a la población a permanecer atenta a cualquier movimiento en la zona de Pavigi. El conflicto refleja la creciente presión por el recurso hídrico en la zona metropolitana de Puebla, donde la demanda de agua choca con las preocupaciones locales por la sustentabilidad y el control de las fuentes de abasto.