La Secretaría de Marina (SEMAR) aseguró aproximadamente dos toneladas de presunta cocaína durante un operativo marítimo realizado en aguas del Pacífico frente a las costas de Acapulco, Guerrero, en una acción coordinada con autoridades federales que forma parte de las estrategias de vigilancia contra el narcotráfico en altamar.
El hallazgo se registró específicamente a una distancia superior a las 200 millas náuticas al sur-suroeste de Acapulco. Esta zona es considerada parte de la Zona Económica Exclusiva de México, donde la Armada mantiene una presencia estratégica debido a que forma parte del corredor marítimo natural para las embarcaciones que provienen de Sudamérica. La detección inicial fue posible gracias a un trinomio naval, un esquema que integra el uso coordinado de un buque patrulla oceánica, una aeronave de exploración marítima y una embarcación interceptora de alta velocidad.
Durante labores de vigilancia marítima y aérea en costas de Acapulco, Guerrero, elementos de @SEMAR_mx, en coordinación con @FGRMexico y @SSPCMexico, aseguraron aproximadamente 2 toneladas de cocaína.
— Gabinete de Seguridad de México (@GabSeguridadMX) March 9, 2026
En la operación, encabezada por personal naval, se desplegaron aeronaves, una… pic.twitter.com/1daP2FagHr
Durante el operativo, el personal naval localizó un total de 80 bultos flotando en el mar, una modalidad de transporte conocida comúnmente como siembra o boyado. En este método, los grupos criminales arrojan la carga al agua con dispositivos de geolocalización para que sea recuperada posteriormente por otras embarcaciones, lo que explica por qué no se realizaron detenciones en este evento particular. El peso preliminar del cargamento se estima en dos mil kilogramos, aunque la cifra definitiva será establecida por la Fiscalía General de la República tras las pruebas periciales de pesaje y pureza.
Esta acción se alinea con la estrategia de seguridad nacional que busca asfixiar las rutas logísticas de las organizaciones criminales en el mar. Según datos proporcionados por el Gabinete de Seguridad, el uso de embarcaciones menores con motores fuera de borda de alta potencia, conocidas como go-fast, sigue siendo el método predilecto para evadir radares costeros. No obstante, la integración tecnológica de la Semar con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ha permitido elevar la tasa de éxito en las intercepciones.
Resultado de una operación marítima encabezada la Secretaría de Marina @SEMAR_mx, en coordinación con @FGRMexico y @SSPCMexico, se aseguraron aproximadamente 2 toneladas de cocaína en Acapulco, Guerrero.
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) March 9, 2026
En la presente administración suman más de 60 toneladas de esta droga… pic.twitter.com/5htwiY0yZA
El titular de la SSPC, Omar García Harfuch, ha señalado que estas operaciones son fundamentales para debilitar las estructuras financieras del narcotráfico. En lo que va de la presente administración, el volumen de cocaína incautada en entornos marinos supera las 60 toneladas, lo que representa una pérdida multimillonaria para los cárteles y previene que grandes volúmenes de sustancias ilícitas lleguen a los mercados de consumo en el norte del continente.
Finalmente, el material asegurado fue trasladado bajo estrictos protocolos de cadena de custodia a puerto, donde quedó a disposición del Ministerio Público Federal. La investigación posterior se centrará en el análisis de las etiquetas y el embalaje de los ladrillos de droga, elementos que suelen funcionar como firmas de los grupos proveedores en el extranjero y que permiten a las áreas de inteligencia rastrear el origen específico del cargamento.
🇲🇽 The Mexican Navy seized 80 packages of approximately 2 tons of presumed cocaine, as result of maritime surveillance and security patrols. The operation took place more than 370 Km (200 nautical miles) southwest of the coast of Acapulco, Guerreo, report the Mexican Navy. pic.twitter.com/QDW3wbqYPE
— Voice of Mexico (@VOMexico) March 9, 2026
A nivel regional, el Pacífico mexicano se ha consolidado como una de las principales rutas marítimas para el traslado de cocaína procedente de Sudamérica, particularmente desde países como Colombia, Ecuador y Perú. Las organizaciones criminales aprovechan la enorme extensión del océano y la cercanía con rutas comerciales internacionales para movilizar cargamentos que posteriormente son transferidos a lanchas rápidas o introducidos al territorio nacional a través de distintos puntos del litoral. La ubicación estratégica de Acapulco, en el estado de Guerrero, lo convierte en un punto clave dentro de las operaciones de vigilancia marítima que realiza la Secretaría de Marina.
El aseguramiento de cargamentos en altamar tiene un impacto directo en la cadena logística del narcotráfico, ya que interrumpe el traslado de grandes volúmenes de droga antes de que puedan ser distribuidos hacia rutas terrestres o hacia otros puntos del Pacífico. De manera preliminar, dos toneladas de cocaína podrían representar cerca de dos millones de dosis en el mercado ilegal, dependiendo de su pureza y del proceso de distribución posterior. En términos económicos, un cargamento de esta magnitud puede alcanzar decenas de millones de dólares en valor mayorista, cifra que se multiplica al llegar a mercados de consumo internacionales. Por ello, los operativos de intercepción marítima realizados por la Armada de México se consideran una de las principales acciones para frenar el tráfico internacional de estupefacientes en aguas del Pacífico.